Elección clave el domingo en Bolivia

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La Paz - Meses de zozobra, luchas callejeras y expectativas llegan el domingo a un punto de inflexión en Bolivia. Sin que el país haya caído en el abismo varias veces anunciado, aunque la amenaza persiste en medio de una situación social crítica, 3,6 millones de bolivianos podrán elegir al próximo presidente, que asumirá el 22 de enero.

Evo Morales aparece como el favorito, pero es casi seguro que no alcanzará a cosechar 50% más uno de los votos, por lo que será el Congreso el que se deberá expedir. Es decir, pueden avecinarse semanas de incertidumbre.

El cierre de las campañas fue relativamente ordenado. Anoche, Morales encabezaba un acto en Cochabamba, ciudad capital de su departamento natal, y Jorge «Tuto» Quiroga se dirigía a sus militantes en Santa Cruz de la Sierra, su bastión electoral. En la habitualmente bulliciosa La Paz, autos con banderas de los diferentes partidos daban sus últimos giros.

La crispación de otras jornadas no está descartada para el domingo, por lo que el presidente interino,
Eduardo Rodríguez, dispuso que nada menos que 26.000 efectivos de las Fuerzas Armadas y 24.000 de la Policía Nacional se encargarán de custodiar los comicios, en los que podrán participar 3,6 millones de electores.

«Ahora es cuándo»,
es el eslogan de la campaña de Evo Morales. Sus partidarios, y no sólo ellos, apuntan a la posibilidad de que por primera vez indígenas y campesinos alcancen el poder institucional del país. El Movimiento al Socialismo (MAS) de Evo y su compañero de fórmula, el sociólogo y matemático Alvaro García Linera, prometen aumentar significativamente la participación estatal en la explotación de los hidrocarburos, cuyas reservas se potenciaron a raíz de hallazgos en la segunda mitad de los '90 y que, al día de hoy, se ubican en 48,7 trillones de pies cúbicos, las mayores extraíbles de Sudamérica.

Poder Democrático y Social (Podemos) fue la propuesta hilvanada a mediados de año, tras la caída del gobierno de
Carlos Mesa, para frenar al dirigente cocalero del Chapare. Con los partidos tradicionales corridos al margen por un descrédito irremontable, el ex presidente liberal-conservador «Tuto» Quiroga, una de las pocas figuras de la política tradicional que quedó en pie, es el abanderado de esta formación que esperanza a importantes sectores medios y empresarios, pero que también tiene algún componente popular.

Quiroga, criado entre Cochabamba y Santa Cruz de la Sierra, cree ver
una posibilidad de despegue única en el país. Sobre las bases de una nueva ley sancionada en mayo, arrancada al Congreso con manifestaciones populares, que amplió la posibilidad recaudadora del Estado hasta más de 50% de lo obtenido por la explotación de hidrocarburos, este candidato de 45 años entiende que las inversiones privadas en gas y la firma de Tratados de Libre Comercio (TLC) abren una etapa esperanzadora. En Podemos hay caras nuevas en la política, como la de la candidata a vicepresidente, la ex presentadora de la TV paceña María René Duchén, combinadas con dirigentes de la Acción Democrática Nacionalista (ADN), el partido de Hugo Bánzer Suárez, de quien «Tuto» fue vicepresidente y sucesor en 2001.

Es cierto también que importantes sectores de Bolivia y la administración de
George W. Bush no hablan de Evo como quien sólo puede aumentar el poder del Estado en la economía. Una pauta de ello la dio el ex ministro de Defensa de Carlos Mesa, Gonzalo Arredondo, quien afirmó ayer que Estados Unidos pidió la entrega de los misiles chinos que tenía el Ejército boliviano -lo que desató un escándalo en el último tramo de la campaña-ante el presunto riesgo de que cayeran en manos de terroristas. Por su parte, el ex embajador en La Paz, Manuel Rocha, llamó en su momento a Evo « narcotraficante».

Esta séptima elección desde la restauración democrática de 1982 coincide con la primera que se realiza de prefectos (gobernadores).
En el departamento de La Paz, pese a la primacía de Evo, quien mayores chances tiene es el alcalde de El Alto, José Luis Paredes, quien va por la nómina de Podemos. «Lo de Evo es una ilusión. Yo creo en el progreso, en el desarrollo y creo que debemos firmar el tratado de libre comercio y aumentar la cooperación internacional», dijo Paredes a este diario. Pese a lo expresado, en la medida en que Evo crecía en las encuestas (se acerca a 35%), el alcalde alteño se fue acercando al MAS para disgusto de Quiroga.

Los comicios tendrán veedores como
Carlos Chacho Alvarez en representación del Mercosur, y una delegación por la Argentina de la que tomarán parte el gobernador de Jujuy, Eduardo Fellner, y el subsecretario de Política Latinoamericana de la Cancillería, Leonardo Franco, entre otros.

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