En protesta por falta de acuerdo político, renunciaron tres jueces de la Corte española
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El vicepresidente Eugeni Gay y los magistrados, Elisa Pérez y Javier Delgado.
El Congreso de los Diputados debía haber propuesto a sus sustitutos para esa fecha, pero el Partido Socialista (PSOE) de José Luis Rodríguez Zapatero y el Partido Popular (PP) de Mariano Rajoy no han logrado aún llegar a un acuerdo en la cámara.
El "volumen de procesos constitucionales pendientes" en la corte y su "insustituible función institucional como supremo intérprete de la Constitución y garante máximo de los derechos fundamentales y libertades públicas" hicieron que Sala rechazara las renuncias.
Aunque el Constitucional hubiera podido seguir trabajando, ya que se hubiera quedado con ocho magistrados, el quórum mínimo exigido por la ley para poder funcionar, Sala entendió que se debe "garantizar la continuidad y estabilidad" del tribunal. El presidente del TC instó no obstante al Congreso de los Diputados a proponer lo antes posible a sus sucesores.
Entre otros asuntos, el tribunal tiene pendiente decidir sobre un recurso presentado por PP contra el matrimonio homosexual.
Los dos grandes partidos se acusaron hoy mutuamente de la falta de consenso, que ha dejado desde noviembre a los tres juristas como magistrados en funciones.
No es la primera vez que los tercios del Constitucional no se renuevan a tiempo por falta de acuerdo entre las fuerzas políticas. En el pasado ha habido ya otras polémicas por esa causa. En febrero, sin ir más lejos, el Senado aprobó la renovación de los cuatro que le corresponde, si bien también con demora.
En los últimos años, el TC ha tomado decisiones que han causado gran polémica en España. Entre ellas está la que permitió a la coalición electoral vasca Bildu concurrir en el País Vasco y Navarra a las elecciones municipales del pasado 22 de mayo. Previamente, el Tribunal Supremo la había vetado al considerar que se trataba de una estrategia de ETA y de su ilegalizado entorno político.




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