El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, criticó la guerra impulsada por Israel, advirtió que el conflicto ya afecta a todo el planeta y confirmó que su país se mantendrá fuera del “círculo de fuego” regional, en medio de la escalada entre Israel e Irán.
Erdogan, sobre la crisis en Medio Oriente: "Esta es la guerra de Benjamín Netanyahu, el mundo está pagando las consecuencias"
El presidente de Turquía responsabilizó al líder israelí por la escalada, advirtió sobre el impacto global del conflicto y pidió frenar la guerra antes de un daño irreversible.
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Erdogan responsabilizó a Netanyahu por la escalada y pidió frenar la guerra de inmediato.
Tras una reunión de gabinete en Ankara, el mandatario turco endureció su discurso contra el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, a quien acusó de profundizar la crisis por intereses políticos. “El mundo entero está pagando las consecuencias. Esta guerra es la guerra de Netanyahu por su supervivencia política, pero 8.000 millones de personas están sufriendo las consecuencias”.
Además, sostuvo que el conflicto excede ampliamente a los actores involucrados y que su impacto ya se siente en múltiples niveles, desde la seguridad hasta la economía global. También pidió a la comunidad internacional una reacción más firme frente a la situación y reclamó el fin inmediato de las hostilidades.
Turquía busca evitar quedar atrapada en la escalada
Erdogan dejó en claro que su gobierno mantendrá una postura prudente para no quedar arrastrado al conflicto. “Estamos decididos a mantener a nuestro país fuera del círculo de fuego”, afirmó, al describir una estrategia basada en la cautela y la “sabiduría de Estado”.
El presidente remarcó que Ankara evita provocaciones externas y actúa con equilibrio en un escenario inestable. “No estamos cayendo en las trampas en las que algunos quieren arrastrarnos”, señaló, al tiempo que destacó que Turquía ha sabido posicionarse como uno de los actores que responden de manera responsable ante la crisis.
El estrecho de Ormuz y la economía, en el centro de la preocupación
El mandatario también puso el foco en el impacto económico del conflicto, en especial por la tensión en el estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del comercio mundial de petróleo. “El cierre del estratégicamente importante estrecho de Ormuz, por el que pasa el 20 % del comercio mundial, ha causado serias turbulencias en la economía global”, advirtió.
En ese sentido, insistió en la urgencia de frenar la escalada antes de que las consecuencias sean irreversibles. “La guerra debe terminar antes de que se inflija un daño a la economía global que podría tardar años en repararse”, afirmó.
Llamado a la diplomacia y medidas para contener el impacto interno
Erdogan subrayó que Turquía continuará apostando por la vía diplomática para estabilizar la región. “Turquía continuará trabajando con todas sus fuerzas y con todos los medios a su disposición para establecer la paz, la justicia y la estabilidad”, aseguró.
Al mismo tiempo, explicó que su gobierno ya implementa medidas para amortiguar el impacto económico, como mecanismos para contener el precio de los combustibles. “Para proteger a nuestros ciudadanos de este proceso, que está afectando negativamente al mundo, estamos activando medidas como el mecanismo de igualación de combustible”, indicó.
Por último, buscó transmitir tranquilidad sobre la situación interna y destacó la solidez económica del país frente a la crisis. “Frente a choques inesperados de este tipo, el umbral de resiliencia de la economía turca está ahora en el nivel más alto de su historia”, concluyó. “No debe haber ninguna duda al respecto”.





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