Bagdad (Reuters, EFE, ANSA) - Irak prometió ayer mayor ayuda a los inspectores de armas de las Naciones Unidas y afirmó que incluso estaba creando sus propios equipos para buscar armas prohibidas. Sin embargo, el secretario norteamericano de Estado, Colin Powell, dijo al Consejo de Seguridad de la ONU que el mundo «no debe evadir» una acción contra Irak si ese país no se desarma.
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Tras dos días de intensas conversaciones con los jefes de los inspectores de armas de la ONU, realizadas mientras Estados Unidos y Gran Bretaña advertían a Irak que podría estar cerca de enfrentar una guerra, los funcionarios de Bagdad adoptaron un tono más conciliador. No obstante, posteriormente se conoció que Irak se había negado a permitir vuelos de aviones de reconocimiento U-2 sobre su territorio, para ayudar a los inspectores en su labor de detectar armas de exterminio.
Los inspectores informarán al Consejo de Seguridad sobre sus hallazgos el 27 de enero, una fecha que según han sugerido funcionarios estadounidenses es clave para decidir si se lanza una guerra contra Irak.
•Medidas
«No debemos evadir nuestros deberes y nuestras responsabilidades cuando el material sea presentado ante nosotros la próxima semana», dijo Powell. «No podemos dejar de tomar las medidas que sean necesarias por temor a lo que otros puedan hacer. No podemos ser reducidos a la impotencia por temor a las dificultades que tenemos por delante», agregó.
El portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer, manifestó escepticismo por la promesa iraquí de incrementar la ayuda a los inspectores.
«Sólo estamos interesados en las acciones. Tras 11 o 12 años de observar al presidente iraquí Saddam Hussein dando su palabra pero sin cumplirla, sus palabras no significan nada sin sus acciones», dijo Fleischer. Amir al-Saadi, uno de los principales asesores de Hussein, leyó un comunicado conjunto en una conferencia de prensa con los jefes de inspecciones de la ONU, Hans Blix y Mohamed ElBaradei, quienes viajaron a Bagdad el fin de semana para conversar con las autoridades iraquíes.
El comunicado aseguraba que Irak había entregado más documentos a los inspectores y que formaría sus propios equipos de expertos para buscar materiales sospechosos.
Irak, agregó, alentará las inspecciones de «sitios privados» -una aparente referencia a lugares como las casas de los principales científicos del país-y «entrevistas privadas», indicando la posibilidad de que los enviados de la ONU hablen con expertos iraquíes sin la presencia de custodios del gobierno.
Un cauteloso Blix dijo, antes de partir de Bagdad que «confiaba» en que Irak cumpliría sus promesas. «Hemos resuelto una serie de asuntos prácticos, no todos», dijo el funcionario en una conferencia de prensa en Bagdad.
«En cuanto a los asuntos sustanciales relacionados con el carbunco (antrax, en inglés), el VX (gas nervioso) y cierto número de misiles Scud, no los hemos discutido aún. Esos temas se discutirán en algún momento en el futuro», dijo Blix.
Posteriormente, Blix dijo en Atenas que Bagdad se había negado a permitir vuelos de reconocimiento de naves U-2 sobre su territorio para ayudar en la tarea de los inspectores.
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