25 de enero 2012 - 11:14

Escocia desafía a Londres y busca ya su independencia

Escocia desafía a Londres y busca ya su independencia
El jefe del gobierno de Escocia, Alex Salmond, reveló en el parlamento semiautónomo de Edimburgo la pregunta "corta, directa y clara" a la que deberán responder sus compatriotas en el referéndum que quiere celebrar a finales de 2014.

"La pregunta es: ¿Está usted de acuerdo en que Escocia debería ser un país independiente?", anunció Salmond al presentar el 'libro blanco' del referéndum con el que inaugura un proceso de consultas públicas.

El líder del Partido Nacional Escocés (SNP) no cerró sin embargo la puerta a una tercera opción sobre una mayor autonomía dentro del Reino Unido, al que Escocia está ligada desde 1707, que según los sondeos sería la mayoritaria.

"La posición del gobierno escocés es por la independencia. Por tanto, esa opción aparecerá en cualquier papeleta de manera directa", dijo en un discurso a los diputados, que le ovacionaron en varias ocasiones.

Pero, agregó, "si hay una alternativa de máxima transferencia que disponga de un amplio respaldo en Escocia, es justo y democrático que esa opción figure entre las opciones presentadas a la población", agregó.

Salmond señaló también que su consulta, que espera organizar en el otoño (boreal) de 2014, estará abierta a "la gente que vive y trabaja en Escocia".

Reafirmó, además, su voluntad de no limitar la participación a los mayores de 18 años, y de permitir el voto a los jóvenes de 16 y 17 años.

"Si un joven de 16 años en Escocia puede enrolarse en el ejército, casarse y pagar impuestos, sin duda debería tener voz y voto sobre el futuro constitucional de su país", agregó.

Por último insistió en que "la decisión más importante del pueblo de Escocia en 300 años" debe estar "a cargo" de los escoceses, que tendrán plazo hasta el 11 de mayo para presentar sus observaciones y comentarios por escrito sobre esta consulta que costará unos 10 millones de libras (15,6 millones de dólares, 12 millones de euros).

Este es el principal punto de discordia entre el SNP de Salmond, que controla el parlamento de Edimburgo, y el gobierno británico de David Cameron, acérrimo defensor de la unión del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte.

Aunque aceptó este mes el principio de un referéndum, Cameron sostiene que la cámara escocesa carece de las competencias necesarias para organizarlo pero se declara dispuesto a cedérselos temporalmente siempre y cuando la consulta se celebre bajo sus propias condiciones.

Londres, que dice temer por el impacto económico de la incertidumbre que rodea a esta cuestión, preconiza una votación vinculante en un plazo de 18 meses --antes de mediados de 2013--, abierta sólo a los residentes en Escocia mayores de 18 años y con una pregunta única que limite la respuesta al "sí" o "no" a la independencia.

El ministro de Cameron para Escocia, Michael Moore, indicó que el libro blanco presentado este miércoles contiene "muchas cosas que se pueden saludar" y representa "una buena base" para negociar, pero advirtió contra cualquier intento de organizar la consulta en solitario.

"Todo intento de aprobar leyes para un referéndum sobre independencia o transferencia de competencias estará fuera de los poderes actuales del parlamento escocés y podrá ser impugnado jurídicamente", señaló Moore.

El ministro tenía previsto reunirse el viernes con Salmond en Edimburgo, pero una inesperada varicela confirmada este miércoles por su oficina, podría retrasar el encuentro.

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