Trump se salió con la suya: Stone fue condenado a poco más de tres años de prisión

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El exasesor y confidente del presidente de EEUU recibidó una sentencia de 20 meses de cárcel. El magnate presionó públicamente al Departamento de Justicia para que la pena fuera menor a los 9 años solicitados por los fiscales.

Roger Stone, exasesor y amigo personal del presidente estadounidense, Donald Trump, fue sentenciado este jueves a más de tres años prisión por obstruir una investigación del Congreso de Estados Unidos sobre la injerencia rusa en las elecciones de 2016, un caso que generó polémica por las intervenciones del mandatario en el proceso y que abrió el interrogante sobre si el magnate lo indultará.

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Stone, un veterano experto en comunicación y uno de los confidentes de Trump de más larga data, fue condenado en noviembre por mentirle al Congreso y obstruir una investigación en la Cámara de Representantes sobre si la campaña republicana había conspirado con Rusia para tener una ventaja en las elecciones de 2016.

"La verdad todavía existe," dijo la juez de distrito Amy Berman Jackson al dictar la sentencia en la cual se le impuso además una multa de 20.000 dólares. "La verdad todavía importa. La insistencia de Roger Stone de que eso no importa, el orgullo que muestra sobre sus propias mentiras son una amenaza para nuestras instituciones más fundamentales, que son las bases mismas de nuestra democracia", dijo.

Fiel a su estilo excéntrico, Stone llegó a la corte vestido con un sombrero de ala negro con una amplia sonrisa. No fue enviado a prisión de forma inmediata porque la jueza debe revisar un recurso de la defensa para pedir un nuevo juicio.

El caso Storne está en el centro de la polémica en Estados Unidos desde la semana pasada cuando Trump presionó a través de Twitter al fiscal general, William Barr, para que redujera la recomendación del ministerio público de una pena de entre siete y nueve años de prisión.

El secretario de Justicia, violando los protocolos según denunciaron más de mil exfuncionarios, rectificó y dijo que la recomendación había sido "excesiva", lo que llevó a la renuncia de cuatro fiscales.

Entonces Trump volvió a Twitter para alabar la intervención de Barr.

Pero el escándalo no terminó allí sino que analistas consideran que los polémicos indultos que el mandatario otorgó a principios de esta semana a políticos corruptos, son la antesala de un perdón para su amigo.

La jueza del caso -que durante el proceso le prohibió a Stone subir contenidos a las redes sociales después de que publicó una foto de la magistrada con un signo que emulaba un tiro al blanco- criticó el jueves la forma del acusado de manejar sus comunicaciones.

"Al elegir Instagram y Twitter como sus plataformas, él entendió que estaba multiplicando el número de personas que iban a escuchar el mensaje, atizando la a opinión pública en contra de la fiscalía y del Tribunal", dijo Jackson.

"Esto es intolerable para la administración de Justicia y la Corte no debería sentarse sin hacer nada y encogerse de hombros diciendo que esto es solo Roger siendo Roger", agregó la jueza.

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