Moscú y Pekín (AFP, Reuters, DPA) - La identificación de siete países como objetivos del plan nuclear de Estados Unidos, aunque «improbables» como aclaró después Washington, generó una dura contraofensiva China y un severo pedido de explicación de parte de Rusia.
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«Estados Unidos ha construido numerosas bases militares e instalado a cientos de miles de hombres, violando los derechos humanos en todo el mundo», reaccionó Pekín en un informe, y exigió a Washington que abandone «su política de crear enfrentamientos para interferir en cuestiones internas de los otros».
El documento, que también es una respuesta al reciente análisis de la Casa Blanca sobre los derechos humanos en todo el mundo, denunció «la falta de protección a la vida humana, a la libertad y la seguridad, serias violaciones a los derechos humanos por parte de las fuerzas de seguridad y duras situaciones de los pobres y hambrientos» en EE.UU.
El ministro ruso de Relaciones exteriores, Igor Ivanov, declaró por su parte que Moscú espera explicaciones. La versión «sólo provocará pena e inquietud. No sólo en Rusia sino en toda la comunidad internacional», declaró Ivanov. «Esperamos que las aclaraciones del secretario de Estado (Colin Powell) y de la consejera del presidente para la Seguridad Nacional (Condoleeza Rice) sean seguidas de una declaración al más alto nivel».