Francia aprueba polémica ley de "inmigración selectiva"
-
Artemis 2 dejó atrás la cara oculta de la Luna, recuperó contacto y ya inicia el regreso a la Tierra
-
Estalla la polémica en Alemania por una medida que exige autorización militar a hombres para viajar al exterior
Para la izquierda, este proyecto de Sarkozy prevé una "inmigración selectiva", que fomentará la exclusión, el racismo y la clandestinidad. "A partir de ahora habrá buenos inmigrantes que se beneficiarán de muchos derechos y los malos inmigrantes privados de los más elementales", resumieron los portavoces del Partido Socialista.
Según Sarkozy, Francia no puede permitir la fuga de cerebros a Estados Unidos o Canada mientras toda Europa sufre una inmigración "subcualificada". El ministro aseguró que no permitirá que el país se quede "al margen" de los flujos mundiales de inteligencia y competencia porque de ellos dependen su dinamismo y la modernización de su economía.
"Mi deseo es proponer un sistema de inmigración selectiva, apoyado en la movilidad y la circulación de personas, competencias e ideas. Debemos favorecer la llegada a Francia de estudiantes brillantes, trabajadores cualificados y personas talentosas", declaró Sarkozy en una columna publicada en el diario Le Figaro el jueves.
Por otra parte y para paliar el déficit de mano de obra, el proyecto de ley también prevé facilitar la llegada al país de obreros de sectores en los que los franceses ya no desean trabajar o existe una carestía como son los trabajos públicos, la enfermería, el mantenimiento industrial, comercios o restaurantes.
El proyecto de ley decidió finalmente no estipular cifras precisas sobre el número de visados y permisos de residencia que serán concedidos. "Este dispositivo permitirá a Francia elegir a sus extranjeros en función de las necesidades de su propia economía. En otros tiempos, llamábamos a esto esclavitud", declaró la senadora comunista Eliane Assassi.
Para el Frente Nacional (FN, extrema derecha), la política que el gobierno francés debería poner en práctica es la prohibición radical de la entrada de inmigrantes.
"En un país al que han llegado 10 millones de personas, la mayoría procedentes del tercer mundo, en los últimos 30 años, no se necesita una política de inmigración selectiva sino una política de inmigración cero", estimó el presidente del partido, Jean Marie Le Pen.
Por último, la asociación Francia Tierra de Asilo denunció la "radicalización" y la falta de humanidad del gobierno con respecto a la inmigración y lamentó que el proyecto de ley favorezca la precariedad y la clandestinidad de los extranjeros que vienen al país.




Dejá tu comentario