24 de diciembre 2004 - 00:00

Francia: liberaciones con dudas

París (AFP, ANSA, EFE, Reuters) - La liberación de los dos periodistas franceses secuestrados en Irak, Christian Chesnot y Georges Malbrunot, que regresaron el miércoles a París tras 124 días como rehenes, dio origen ayer a intensas especulaciones sobre el eventual pago de rescate y el papel de Estados Unidos.

El primer ministro, Jean Pierre Raffarin, subrayó ayer que su gobierno puso de manifiesto «la fuerza de su política en Medio Oriente» al obtener la liberación de los dos periodistas. Además, sostuvo que no hubo ninguna concesión a los secuestradores y que no se pagó ningún rescate para obtener la libertad de los dos trabajadores de prensa, tal como afirmaban diversos comentarios.

Pese a sus declaraciones, la prensa lanzó ayer varios interrogantes sobre las zonas oscuras que subsisten en el caso y la ministra de Defensa, Michele Alliot-Marie, estimó que «los franceses tienen el derecho a saber» qué fue lo que realmente ocurrió durante los 124 días de detención. Por su parte, el líder del opositor Partido Socialista, François Hollande, pidió «explicaciones sobre todas las etapas» de la negociación.

En medio de intensas versiones, el ministro de Relaciones Exteriores,-Michel Barnier, salió a descartar la implicación de Estados-Unidos en el asunto y declaró que la liberación de los dos rehenes fue íntegramente una «operación francesa» dirigida por los servicios secretos locales «hasta el momento del desenlace». Barnier había evocado el miércoles el papel decisivo de un intermediario «confiable y serio» que suministró «hace tres semanas una prueba de vida» de los dos periodistas, momento a partir del cual todo se aceleró.

Poco después de la llegada de Malbrunot y Chesnot el miércoles a la noche a París, donde fueron recibidos por sus familiares, el presidente Jacques Chirac y miembros del gobierno, los periodistas, de 41 años, fueron llevados a la sede de los servicios secretos DGSE (Dirección General de Seguridad Exterior). El DGSE movilizó a un centenar de sus agentes para obtener la liberación de los dos periodistas, precisó ayer el ministerio francés de Defensa, recalcando que la operación para recuperarlos había sido « peligrosa».

Tras pasar varias horas en la DGSE para ser examinados por los médicos, los dos hombres, que parecían en excelente estado, se reunieron ayer con sus familias.

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