17 de octubre 2007 - 00:00

Francia: se avecina un largo paso por el desierto

La izquierda perdió hace largo tiempo en el terreno de las ideas; ahora, al menos en Europa, también pierde en las urnas. Francia es gobernada por el conservador Sarkozy, mientras los socialistas se desangran en peleas internas (y hasta conyugales). La alemana Angela Merkel lidera una coalición conservadorasocialdemócrata cada vez más volcada en favor del primero de sus componentes. En Gran Bretaña, hace mucho el Laborismo adoptó las ideas económicas de Margaret Thatcher y, encima, está ahora abajo 7 puntos de los conservadores en las encuestas, al punto que el premier Gordon Brown debió renunciar a anticipar los comicios. En Italia, la caída de Romano Prodi y su reemplazo por Silvio Berlusconi parece cuestión de tiempo. Sólo resiste Rodríguez Zapatero, pero su permanencia en el poder en marzo próximo dista de estar garantizada en una España cada vez más polarizada.

Ségolène Royal
Ségolène Royal
París - La izquierda francesa es la más desorientada de Europa, tanto por la victoria-tsunami de Nicolas Sarkozy en las elecciones presidenciales como porque la alternativa moderada y prodiana del centrista François Bayrou fracasó en los comicios legislativos.

Se aventura una larga travesía en el desierto para la familia socialista. No parece haber cuajado el liderazgo de Ségolène Royal, víctima de los ataques de los elefantes -el ex primer ministro Lionel Jospin la ha despedazado en su último libro- y protagonista de un vodevil sentimental con François Hollande.

  • Refugio

  • El primer secretario del Partido Socialista (PS), compañero y padre de los hijos de Royal, ha encontrado refugio en una amante periodista. Despecho coyuntural que se añade a las pretensiones políticas de la ex candidata a la presidencia francesa, puesto que madame Royal aspira a hacerse con el partido en 2008 y quiere convertirse en la rival de Sarkozy cuando tengan lugar los próximos comicios presidenciales en 2012.

    Mientras tanto, el jefe del Estado prosigue en la búsqueda y captura de otros posibles socialistas para integrar. El 20% de los cargos de su gobierno proviene de la izquierda, aunque las ambiciones del actual mandatario no se detienen en haber fichado a Bernard Kouchner como jefe de la diplomacia ni en haber cortejado al ex ministro de Asuntos Exteriores Hubert Vedrine. Sarkozy aspira a seducir al histórico Jack Lang en una nueva entrega de la apertura, sin olvidar que el propio presidente francés se ha erigido como padrino del también socialista Dominique Strauss-Kahn, flamante presidente del Fondo Monetario Internacional (FMI) con el impulso inequívoco del Elíseo.

  • Anacronismo

    Nicolas Sarkozy es, por tanto, quien gobierna en la derecha y quien mandonea en la izquierda. Con la única excepción de los partidos marginales.

    Los comunistas galos languidecen a imagen y semejanza de un anacronismo, pero emerge con cierta fuerza la figura de Olivier Besancenot, líder treintañero de la Liga Comunista Revolucionaria (LCR), afiliado desde los 14 años y artífice de una renovación que aspira a superar la cuota de 5% de peso electoral.
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