Fuerte presión de Blair sobre prensa
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«Las amenazas del gobierno están en línea con el interés represivo de evitar más polémicas y escándalos por Irak. No nos extraña este tipo de advertencias, aunque sí su tono, que es bastante inusual», afirmó un vocero de «The Guardian».
«Daily Mirror» declaró que el memorando en cuestión fue hallado en mayo de 2004 en la oficina del ex parlamentario laborista Tony Clarke, que se oponía a la guerra contra Irak. La semana pasada Leo O'Connor, un ex asistente de Clarke, fue acusado de recibir un documento secreto, mientras que David Keogh, ex funcionario de la Cancillería, también fue culpado bajo el artículo 5 del acta, pero por «revelar información vinculada a temas internacionales».
Keog y O'Connor fueron detenidos el jueves pasado y puestos en libertad condicional, y deberán ahora comparecer el 29 de noviembre en la Corte de Bow Street, en Londres.
• Exhortación
Por su parte, el parlamentario laborista Peter Kilfoyle presentó una moción en la que exhorta al gobierno británico a publicar el contenido de la conversación que mantuvieron Bush y Blair, por ser de «gran interés» para el Parlamento y el público de su país.
Asimismo, el Comité de Protección de Periodistas (CPJ) pidió a ambos presidentes que aclaren las acusaciones publicadas por «Daily Mirror». «Se trata de acusaciones muy graves con serias consecuencias para la seguridad de los profesionales de los medios», afirmó Ann Cooper, directora ejecutiva de CPJ.
Desde que obtuvo la reelección en mayo pasado, la popularidad de Blair cayó a niveles que incluso ponen en duda su continuidad en el cargo. Además de severos rechazos parlamentarios, como a la ley antiterrorista, al laborista le sigue costando caro el apoyo a Bush en la guerra de Irak.
A este clima se sumó ayer la calificación de «perrito faldero» del presidente Bush dicha por el padre del sargento John Jones, de 31 años, quien se convirtió el domingo pasado en el nonagésimo octavo soldado británico muerto en el país árabe desde la invasión.



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