El magnate y Xi Jinping tendrán una bilateral en el G-20: ¿habrá pacto?

Mundo

Cenarán el sábado. El Gobierno norteamericano confía en un acuerdo, aunque advirtió con más aranceles si no hay avances.

Washington - El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cree que hay “buenas posibilidades” de alcanzar a fines durante el G-20 un acuerdo con China sobre las disputas comerciales, reveló su asesor económico Larry Kudlow, aunque advirtió con la imposición de nuevos aranceles sin no se llega a un entendimiento.

“El presidente dijo que hay buenas posibilidades de llegar a un acuerdo y está abierto a ello”, dijo Kudlow, pero añadió que el pacto deberá ser resuelto con “imparcialidad y reciprocidad”.

El presidente republicano impuso aranceles a casi la mitad de lo que China exporta a Estados Unidos y amenaza con aplicarle una medida similar a otros bienes por 267.000 millones de dólares. Esa nueva medida podría abarcar a los iPhone de Apple y computadoras fabricadas en China.

“China debería cambiar sus prácticas y entrar en la comunidad de naciones comercialmente responsables”, adviritó Kudlow. E indicó que mientras la economía estadounidense es sólida, la de China se está enlenteciendo y está en una “depresión”.

Interrogado sobre el impacto de los aranceles en la economía, Kudlow dijo: “Estamos en posición de negociar y manejarlos muy bien”.

Resolver disputas comerciales requiere “alcanzar algunas condiciones respecto a imparcialidad y reciprocidad”, dijo. Añadió que deben solucionarse tanto “el robo de propiedad intelectual” como “la transferencia forzada de tecnología”.

El anuncio de ayer se produjo luego de una pelea en distintos campos, incluso la verbal, con acusaciones de Washington a Pekín de ejercer “prácticas desleales, que dañan la seguridad nacional de Estados Unidos”.

Con el proteccionismo que caracteriza su gestión y convencido de que “si no tenemos acero, no tenemos país”, Trump anunció en marzo pasado que impondría tasas del 25% para las importaciones de acero y del 10% para el aluminio.

El magnate republicano se cansó de reclamar “COMERCIO JUSTO” para su país a través de Twitter apuntando en primer lugar contra el gigante asiático y luego contra sus socios de México y Canadá, además de la Unión Europea.

Bajo la premisa de “America Fist”, los gravámenes a las importaciones de ambos metales provenientes de esos países se materializó el 1 de junio pasado, en medio de críticas dentro y fuera del país, incluso un pedido de un centenar de legisladores republicanos de dar marcha atrás.

Pekín, a su vez, devolvió con represalias aplicando tasas de hasta 25% sobre 128 productos estadounidenses, como carne de cerdo muy consumida en China, vinos y frutas por valor de tres mil millones de dólares. Además instó a “revocar las medidas que violan las reglas” de la Organización Mundial de Comercio (OMC) y admitió que las medidas de la Casa Blanca dañaban “seriamente” los intereses chinos.

La “guerra” comercial entre las dos economías más grandes del planeta sacudió a los mercados internacionales al tiempo que crecían los temores de que afectara el crecimiento global.

Cui Tiankai, quien se sumará a la delegación del presidente Xi que viajará a la cumbre del G-20 en Buenos Aires, dijo que China y Estados Unidos tienen la responsabilidad compartida de cooperar para beneficio de la economía mundial.

“Las lecciones de la historia siguen ahí. En el siglo pasado tuvimos dos guerras mundiales y, entre ellas, la Gran Depresión. No creo que nadie deba tratar de repetir la historia. Estas cosas nunca deberían volver a suceder, por lo que hay que actuar de manera responsable”. “La clave de esta solución es un enfoque equilibrado de las preocupaciones de ambas partes”, sostuvo Cui. “No podemos aceptar que un lado presente una serie de demandas y el otro deba satisfacer todas estas cosas”.

Agencias AFP, ANSA y Reuters, y Ámbito Financiero

Dejá tu comentario