EE.UU.: más declaraciones que medidas a un año del asesinato de George Floyd

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El presidente, Joe Biden, se reunió con la familia del afronorteamericano. Sin embargo, el Congreso avanza lentamente con una ley federal para poner fin a esas prácticas. Hasta ahora sólo se han registrado algunos avances a nivel estadual.

Washington - Los estadounidenses conmemoraron ayer el primer aniversario del asesinato de George Floyd bajo las rodillas de un policía blanco de Mineápolis, que catalizó el mayor movimiento de protesta en Estados Unidos en décadas contra la brutalidad policial hacia las personas negras.

En Washington, el presidente Joe Biden se reunió en privado con miembros de la familia de Floyd en la Casa Blanca, no muy lejos del Congreso, donde la legislación prometida para una amplia reforma policial permanece estancada.

En Mineápolis, una fundación creada en memoria de Floyd por algunos de sus familiares organizó una tarde de música y comida en un parque cercano a la sala del tribunal de la ciudad, donde el exagente Derek Chauvin fue declarado culpable el mes pasado de haber asesinado a Floyd en un juicio que marcó un hito en la actuación policial de Estados Unidos.

Chauvin, de 45 años, se enfrenta a una pena de hasta 40 años de prisión cuando escuche la sentencia definitiva el 25 de junio. Los otros tres agentes presentes en el lugar de los hechos se han declarado no culpables de ayudar e instigar a Chauvin y serán juzgados el próximo año. El Departamento de Policía de Mineápolis despidió a los cuatro agentes al día siguiente de la muerte de Floyd, cuando ya se registraban protestas y disturbios a gran escala.

Asimismo, ayer se organizó una vigilia con velas en el tramo de la calle donde Chauvin se arrodilló sobre el cuello de Floyd, ya esposado, durante más de nueve minutos, hasta causarle la muerte y a pesar de las súplicas de la víctima.

Darnella Frazier, una transeúnte adolescente, grabó el asesinato con su teléfono móvil y subió el video a Facebook, lo que horrorizó a millones personas de todo el mundo. La policía sospechaba que Floyd había utilizado un billete falso de 20 dólares para comprar cigarrillos, lo que motivó un operativo a todas luces desmesurado.

Las palabras finales de Floyd -“ya no puedo respirar”- se convirtieron en un grito de guerra contra el atávico y nunca interrumpido abuso policial contra los negros y miembros de otras minorías en el país.

La gente salió a las calles de ciudades de Estados Unidos y de todo el mundo exigiendo la revisión o incluso la abolición de los departamentos de policía que utilizaban desproporcionadamente la violencia contra los afroestadounidenses.

Desde entonces, los 50 estados y el Distrito de Columbia han introducido leyes para aumentar la responsabilidad o la supervisión de la policía y 24 estados han promulgado nuevas leyes, según la Conferencia Nacional de Legislaturas Estaduales.

Las normas han incluido la obligatoriedad del uso de cámaras corporales para los agentes, la penalización de las sujeciones por el cuello o la facilitación del acceso del público a los expedientes disciplinarios de los policías.

Sin embargo, algunos activistas afirman que estas medidas, que en algunas jurisdicciones ya están en vigor desde hace años, son insuficientes para abordar el racismo sistémico en el sistema de justicia penal.

Biden discutió el progreso de la ley federal “Ley de Justicia en la Policía George Floyd”, que la familia de Floyd ha apoyado, en su reunión de ayer con los familiares.

“Tiene una relación genuina con ellos y la valentía y la gracia de esta familia y especialmente de su hija, Gianna, se ha quedado realmente con el presidente”, dijo a los periodistas la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki.

Lo ocurrido “cambiará el mundo”, dijo Gianna durante una reunión previa con la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi. “Están decididos a que algo suceda”, dijo la legisladora. “Ahora van a la Casa Blanca, que es un verdadero símbolo de la estima que tenemos por ellos”.

“Trabajaremos hasta que la tarea esté terminada, se hará por consenso” con los republicanos, dijo la diputada demócrata Karen Bass.

Los familiares de George Floyd visitarán luego la “Black Lives Matter Plaza” al final de la tarde, que se ha convertido en un lugar de concentración y memoria en la capital.

Biden quería que los representantes y senadores terminaran la legislación que revisa las prácticas policiales para el aniversario de la muerte de Floyd y un grupo bipartidista del Congreso ha trabajado para ello.

Sin embargo, el senador Tim Scott, principal negociador republicano, declaró a los periodistas la semana pasada que solo estaban haciendo “avances graduales” y que no había ninguna posibilidad de llegar a un acuerdo durante esta semana.

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