4 de octubre 2004 - 00:00

Grave golpe para la ETA

El vasto operativo contra el terrorismo vasco lanzado ayer en Francia noestaba dirigido inicialmente a Mikel Albisu y su mujer Soledad Iparraguirre. Sus detenciones son consideradas un punto de inflexión en la lucha contra ETA.
El vasto operativo contra el terrorismo vasco lanzado ayer en Francia no estaba dirigido inicialmente a Mikel Albisu y su mujer Soledad Iparraguirre. Sus detenciones son consideradas un punto de inflexión en la lucha contra ETA.
Bayona, Francia (EFE, AFP, El Mundo, ANSA) - La captura del máximo dirigente de ETA y de su compañera, así como el hallazgo de importantes arsenales, abundante documentación interna y mucho dinero en el suroeste de Francia, supuso ayer un golpe decisivo al grupo terrorista.

Se trata de un «giro en el terrorismo vasco», afirmó el ministro francés del Interior, Dominique de Villepin, mientras que su colega español, José Antonio Alonso, calificaba la operación como «histórica», sobre cuyas consecuencias podrán conversar de nuevo en su reunión del jueves en París. Así, la organización Patria Vasca y Libertad quedó descabezada doce años después de la última caída de su máxima dirección.

Unos 150 agentes de diversos cuerpos de la policía francesa participaron en el vasto operativo de ayer, que se saldó con unas 20 detenciones, en primer lugar la inesperada captura del considerado como máximo jefe de la banda desde 1993, Mikel Albisu (alias «Mikel Antza») y de su compañera, Soledad Iparraguirre («Anboto»), quien aquel mismo año tomó el mando de los comandos «legales» de ETA.

• Ascenso

Antza se hizo con la máxima dirección política de ETA justo después del duro golpe de Bidart (sudoeste de Francia), en 1992. En aquella operación fueron detenidos José Luis Alvarez Santacristina («Txelis»), jefe del aparato político, al que sustituyó Antza, así como Francisco Mujika Garmendia («Pakito»), responsable del aparato militar, y José María Arregi Erostabe («Fiti»), líder del aparato logístico de la organización armada.

En el operativo de ayer, realizado en una decena de localidades del País Vasco francés y la vecina región de Béarn, los agentes registraron siete escondites y descubrieron al menos tres refugios con armas, explosivos, abundante documentación y mucho dinero en efectivo.

La operación -de la que, según admitieron fuentes próximas a la investigación,
«Mikel Antza» y «Anboto» no eran los objetivos iniciales- empezó a primera hora del día, pero fue fruto de un largo e importante trabajo de «información» de la policía francesa, en «estrecho» contacto con la Guardia Civil española. El propio Villepin habló de un «trabajo extremadamente paciente» y «minucioso».

Dado que se han sucedido los arrestos de dirigentes de ETA en los últimos años, el gobierno de
José Luis Rodríguez Zapatero no quiere cantar victoria. Pero, en la cadena LCI, el ex director de los servicios secretos franceses Yves Bonnet no dudó en hablar de un golpe «decisivo, quizás fatal para ETA», que «ya no tiene aliento», ha «fracasado» en su «implantación popular» en el País Vasco español y «nunca» tuvo ninguna en la parte francesa.

El arresto de «Mikel Antza» y de «Anboto» (una dirigente aún más radical que el primero y a la que fuentes de la lucha antiterrorista española atribuyen ahora la responsabilidad del «impuesto revolucionario») se produjo en un caserío agrícola cerca de Salies-de-Béarn, cuyos dueños, una pareja, también fueron detenidos.

Con la excepción de los dos dirigentes, la mayor parte de los detenidos ayer en Francia eran presuntos colaboradores del grupo, residentes legales sin antecedentes penales.

Según el ministro español del Interior,
en los escondites se encontraron granadas anticarro y antipersonales, lanzagranadas, fusiles de asalto, miles de detonadores y cientos de kilogramos de dinamita o de material para fabricar explosivos. Fuentes en París precisaron que también se ha encontrado abundante documentación y elevados montos de dinero en efectivo.

Por la importancia de su contenido, las fuentes compararon los escondites con la fábrica y almacén de armas y explosivos de ETA hallada el pasado abril cerca de Saint-Jean-Pied-de-Port, que los investigadores llamaron entonces «una verdadera cueva de Alí Babá». Aquel hallazgo había sido el broche de una operación en la que fueron arrestados, entre otros, el entonces jefe de logística de ETA así como el dirigente histórico
Felix López de Lacalle, «Mobutu».

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