25 de febrero 2002 - 00:00

Guerra cambió escenario político

Bogotá - El candidato presidencial colombiano Alvaro Uribe, que va en la punta de los sondeos de opinión, obtuvo lo que quería cuando el gobierno rompió las conversaciones de paz con los guerrilleros izquierdistas la semana pasada.

Pero la ruptura de esas conversaciones podría minar, no aumentar, su ventaja en las encuestas de opinión para las elecciones presidenciales del 26 de mayo, dijeron analistas políticos.

La decisión del presidente Andrés Pastrana de suspender las conversaciones con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) le quitó a Uribe el principal argumento de su discurso electoral, a tres meses de los comicios, señalaron los analistas.

Uribe, economista de 49 años educado en Harvard y ex gobernador provincial, busca la presidencia como candidato independiente.

Sin una rápida victoria militar para las fuerzas del gobierno, los elusivos guerrilleros también tendrán suficiente tiempo para atentar contra infraestructura, realizar ataques escalonados y, quizás, hacer que los votantes piensen más profundamente acerca de la necesidad de regresar a las negociaciones.

«La guerrilla estaría preparando 'la despedida' del gobierno de Andrés Pastrana y una recepción del nuevo gobierno», dijo el analista militar Alfredo Rangel.

•Recuperación

Después de tres años de tortuosas conversaciones que no lograron disminuir la violencia, Pastrana ordenó en la madrugada del miércoles al ejército la recuperación de una zona desmilitarizada dos veces del tamaño de El Salvador en el sur del país, que cedió a la fuerza rebelde de unos 17.000 combatientes a finales de 1998. Al calificarlos de «terroristas», el mandatario indicó que era imposible mantener conversaciones con un grupo que secuestraba, lanzaba bombas y obtenía ganancias del narcotráfico.

Uribe, con 53% de apoyo según las encuestas, había pedido que las conversaciones cesaran desde que comenzó su campaña hace más de un año.
Su posición ha atraído la atención de los guerrilleros; tanto es así, que las fuerzas de seguridad sostienen que han abortado al menos tres intentos de las FARC de matar a Uribe, con francotiradores, una bomba amarrada a un caballo e, incluso, con una biblia llena de explosivos.

Los sucesos de los últimos días parecerían reivindicar esta posición, en detrimento de su oponente, de tono más conciliador,
Horacio Serpa, del opositor partido liberal, quien cuenta con 24% de las preferencias.

Pero una ofensiva de las FARC podría provocar que los votantes mediten acerca de las ideas combativas de Uribe, si la cifra de muertos se incrementa. Unas 40.000 personas han muerto en los últimos 10 años de un conflicto que involucra a rebeldes izquierdistas, paramilitares de derecha y las fuerzas armadas oficiales. «No necesariamente se reflejará de inmediato en las encuestas, pero la gente va a poder reflexionar más acerca de ese modelo que él (Uribe) estaba proponiendo, y en esa medida habrá un cierto desgaste», dijo
Vicente Torrijos, experto en ciencias políticas de la Universidad Rosario de Bogotá.

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