Hacendados reclutan hombres y los arman para una guerra
-
La Guardia Revolucionaria iraní responde a Trump y promete atacar infraestructura de EEUU en Medio Oriente
-
EEUU atacó la isla de Kharg: cuáles son riesgos de golpear este enclave iraní
El líder se presentó como «Zé». Dijo que parte del grupo es de la región y que los demás vinieron de otros lugares. Fueron contratados como personal de seguridad, pero también prestan servicios como peones y trabajan con el ganado. Ganan en promedio dos salarios mínimos por mes. Hacen patrullas a la noche, pero están alertas 24 horas por día.
Comienzan a mostrar las armas. Son 7 escopetas de calibre 12, 3 de caño corto de uso prohibido para civiles, una espingarda (escopeta de chispa larga) calibre 22 -«la bala camina dentro del cuerpo», explica el líder-, 2 carabinas 38, 2 carabinas 44, un fusil punto 30 «que acaba con un camión», un fusil 762 con mira telescópica -«alcanza a 3.800 metros de distancia»- y un AR-15, capaz de perforar el motor de un tractor. Y, además, revólveres para todos.
Luego vienen los disparos, durante 45 minutos, con las armas apuntadas hacia el horizonte. O ganado no se agita. Parece acostumbrado.
Los cartuchos vacíos son recogidos. Antes de despedirse, Zé va contando qué instrucciones tiene del hacendado: «La orden es no dejar entrar. Si el tipo está en la ruta, en paz, todo bien. Si entra comiendo maíz asado, se va a llevar una bala».
«¿Y si viene con niños?», se pregunta. «No les tiramos a las mujeres ni a los niños, pero no permitiremos invasiones», dice. «¿De dónde vienen las armas?». «No me acuerdo, no estoy autorizado a hablar de eso. No sé si están prohibidas, usamos las que tenemos.» «¿Ya las usaron contra alguien?» «Aquí todavía no. Trabajamos acá desde hace más de un año y la mayoría de nosotros tenemos mujer e hijos que viven en la hacienda. Si se nos vienen encima, vamos a disparar.»
El coordinador regional del MST, Valmir Sebastiao, al ser informado de esta milicia armada, no se sorprendió. «Ustedes vieron sólo una muestra, hay mucha más gente con armas más poderosas.»
El calcula que hay por lo menos 150 hombres armados bajo el mando de los hacendados de Pontal. «Son pistoleros traídos de Mato Grosso. Siempre lo denunciamos, pero parece que no se lo toma en serio», señaló.



Dejá tu comentario