"¿ Es Carlos bisexual?", es la duda existencial que el año pasado asaltó a Sir Michael Peat, el máximo asesor del heredero al trono, cuando comenzaron a circular los rumores sobre el incidente innombrable.
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Sir Michael trasladó la pregunta a su antecesor en el puesto, Mark Bolland, a quien no dudó en llamar un día de fiesta para plantearle la espinosa cuestión. «¿Crees que Carlos es bisexual?», le inquirió en cuanto se le puso al teléfono.
«Me quedé boquiabierto ante la pregunta de Sir Michael», confiesa Bolland en declaraciones al periódico «News of the World». «Le respondí enfáticamente que el príncipe no era gay ni bisexual», asegura el ex jefe de prensa del heredero al trono. Pero el mero hecho de que el máximo asesor del príncipe Carlos manifestara dudas sobre la sexualidad de su jefe desataba ayer aun más las habladurías sobre el supuesto incidente.
Sobre todo después de que la propia oficina del príncipe de Gales admitiera ayer sin tapujos que el actual secretario privado de Carlos se había mostrado vacilante sobre la orientación sexual del primogénito de Isabel II.
«Sir Michael es un hombre muy abierto, honesto y directo», aseguraba ayer una portavoz de Clarence House, la residencia oficial del heredero al trono, tratando de justificar la preguntita en cuestión.
Más reticente se mostraba sin embargo Sir Michael Peat, quien ayer negaba tajantemente haber formulado a Bolland la pregunta sobre la bisexualidad del príncipe en los términos que el ex jefe de prensa de Carlos le atribuye, negándose asimismo a confirmar si en alguna ocasión se había planteado dudas sobre la orientación sexual del heredero al trono.
•Decisión
El pasado jueves, Sir Michael Peat adoptaba la inaudita decisión de emitir un comunicado negando las habladurías sobre el supuesto incidente sexual que un lacayo de la Casa Real asegura haber presenciado entre el príncipe de Gales y Charles Fawcett, un ex criado de Carlos que el año pasado dimitió de su cargo después de develarse que se dedicaba a vender los regalos que su señor recibía y que no eran de su agrado, embolsándose parte de los beneficios.
La medida, pensada para poner fin a las habladurías, surtió justo el efecto contrario, haciendo del supuesto incidente sexual el gran tema de conversación.
Y eso, a pesar de la prohibición judicial que impide a los medios de comunicación de Inglaterra y Gales decir que George Smith, un ex lacayo del príncipe Carlos, asegura que hace años vio al heredero al trono enredado en un indecoroso incidente sexual junto a Fawcett, su fiel criado.
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