11 de julio 2005 - 00:00

Hijo de Lula sospechado también por corrupción

Ni siquiera las purgas en el gabinete y en el Partido de los Trabajadores han permitido a Luiz Inácio Lula da Silva aplacar las cotidianas denuncias de corruptelas en Brasil.
Ni siquiera las purgas en el gabinete y en el Partido de los Trabajadores han permitido a Luiz Inácio Lula da Silva aplacar las cotidianas denuncias de corruptelas en Brasil.
Brasilia (EFE) - Tras la renuncia el sábado de José Genoino a la presidencia del Partido de los Trabajadores (PT), otras denuncias echaron ayer más leña al fuego de corrupción en que parece arder el sueño que despertó la llegada al poder de Luiz Inácio Lula da Silva.

Las sospechas llegan ahora al entorno más íntimo del presidente y se expanden por empresas públicas, el oficial PT y sus relaciones con bancos que en los últimos dos años han tenido un enorme crecimiento, al tiempo que se vincularon a fondos de pensiones estatales.

Dos revistas y un diario se hicieron eco del enriquecimiento que logró un hijo de Lula desde que su padre llegó al poder, hace dos años y medio. En un reporte de cinco páginas, la revista «Veja» describió lo que calificó como «el negoción de Lulita», en alusión al llamativo éxito empresarial de Fabio Luiz Inácio Lula da Silva, de 30 años.

«Veja» abundó en detalles y dijo que el hijo de Lula, un biólogo que se ganaba la vida dando clases de inglés e informática, es ahora socio de una empresa de propaganda y producción de juegos de video con un capital de dos millones de dólares.

Arrojó sospechas sobre el hecho de que el capital fue aportado por la telefónica Telemar, que entre sus accionistas tiene al estatal Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), con 25%, y a fondos de pensión de empresas públicas, con 19%.

«Veja» citó también extrañas relaciones entre fondos de pensión estatales vinculados a la telefónica y también a los bancos Rural y BGM, en los que el PT de Lula obtuvo dos millonarios créditos en 2003.

El diputado laborista
Roberto-J efferson, que abrió la «caja de Pandora» de la corrupción al acusar al PT de sobornar legisladores, ha dicho que el dinero para «comprar» fidelidades en el Congreso salía precisamente de esos dos bancos.

Los dos préstamos obtenidos por el PT en esas entidades tenían, además, como aval al publicista
Marcos Valério, acusado de integrar la red de sobornos.

• Encuesta

Genoino, quien renunció el sábado último acosado por las denuncias, había negado las relaciones del partido con Valério hasta la semana pasada.En la misma publicación, «Veja» difundió los resultados de una encuesta realizada entre el 21 y el 29 de junio a 1.000 personas. Según el sondeo, 55% de los brasileños cree que Lula sabía de los sobornos. Del total de 55% que opinó que Lula sabía, 39% cree que, pese a que sabía de los sobornos, no hizo nada para impedirlos, en tanto que el restante 16% estima que, aunque sabía, fue engañado.

Para empeorar las cosas, el diario «O Globo» informó ayer que los bancos
Rural y BGM recibieron en los dos últimos años millonarios depósitos de fondos de pensiones estatales.

«El BMG, que era de pequeño porte, se convirtió en un fenómeno en 2004, cuando obtuvo ganancias líquidas 205% mayores que en 2003», denunció «O Globo».

La dirección nacional del PT fue renovada completamente el fin de semana en una reunión extraordinaria celebrada en San Pablo.

Debido a las denuncias, además de Genoino, en los últimos días dimitieron el tesorero del PT,
Delubio Soares; el secretario general, Silvio Pereira; y el de Comunicación, Marcelo Sereno.

Todos han sido sustituidos por dirigentes muy cercanos a Lula. El nuevo presidente del PT es el actual ministro de Educación,
Tarso Genro, quien dijo ayer que seguirá en el gobierno hasta el día 27.

A cargo de la Secretaría General quedó
Ricardo Berzoini, hasta la semana pasada ministro de Trabajo, mientras que como nuevo secretario de Comunicación fue nombrado Humberto Costa, ministro de Salud hasta el viernes.

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