Histórica visita de Ahmadineyad a Egipto
-
Trump volvió a cuestionar a la OTAN tras reunirse con su secretario en la Casa Blanca
-
Irán dispuso rutas alternativas en el estrecho de Ormuz por una posible presencia de minas
Ahmadineyad fue recibido por el presidente egipcio, Mohamed Mursi.
El presidente iraní encabeza la delegación iraní a la cumbre de la Organización para la Cooperación Islámica (OCI), que comienza este miércoles en la capital egipcia.
Mursi y Ahmadineyad mantuvieron breves conversaciones en la terminal aérea sobre cómo resolver el conflicto de Siria sin una intervención militar, reportaron medios estatales.
Egipto había roto sus relaciones diplomáticas con Irán después de la revolución islámica en el país persa en 1979. El depuesto presidente egipcio Hosni Mubarak nunca mostró mucho interés en buscar un acercamiento con Irán.
El nuevo gobierno islamista de Egipto tiene una mayor disposición que el antiguo régimen para mejorar los contactos con Teherán, a pesar de que Mursi y Ahmadineyad mantienen posiciones distintas respecto a la crisis en Siria.
Irán apoya al régimen del presidente Bashar al Assad. Mursi simpatiza con los rebeldes y ha llamado en varias ocasiones a Al Assad a que dimita. Sin embargo, Egipto, al igual que Irán, rechaza una intervención militar extranjera en Siria.
En las conversaciones participaron el asesor en asuntos extranjeros de Mursi, Essam al Haddad, y representantes de la sección de intereses iraní en El Cairo.
Además, Ahmadineyad visitará la mezquita Al Hussein, en el centro de El Cairo, y las pirámides de Giza.
Sin embargo, uno de los mayores grupos islamistas de línea dura, Daawa Salafiya (Llamado Salafista), manifestó su rechazo a una posible visita de Ahmadineyad a la Plaza Tahrir, epicentro de la revuelta popular que derrocó a Mubarak hace dos años.
De acuerdo con Dawaa Salafiya, estas visitas podrían "enviar mensajes negativos en la actual situación crítica del país".
La declaración se produce poco después de que el ministro de Relaciones Exteriores Mohamed Kemal Amr dijera que las relaciones diplomáticas de Egipto con cualquier país no serían a expensas de la seguridad de otros países.
Los países del Golfo con gobiernos sunitas, especialmente Arabia Saudí, Bahréin y los Emiratos Árabes Unidos, son duros oponentes de Teherán y sus políticas regionales.
Además acusaron reiteradamente a Irán de incitar disturbios en sus países.
En agosto pasado, Mursi visitó Teherán para participar de una conferencia del Movimiento de Países No Alineados.




Dejá tu comentario