13 de abril 2005 - 00:00

Informe del Financial Times: Latinoamérica tiene futuro pero necesita crecer más

Latinoamérica es una región con un gran futuro por delante, pero cuyo problema fundamental es que, pese a todos los avances de los últimos años, su economía no crece suficientemente rápido, señala el diario "Financial Times" en un informe especial sobre la región.

Sin embargo, según el diario, las condiciones actuales son en principio de lo más favorables: los inversores internacionales, preocupados por los bajos rendimientos en Europa y EEUU, vuelven a prestar atención a los mercados emergentes.

El crecimiento de la economía mundial ha ayudado a las exportaciones, y la expansión de la economía china ha mantenido a un nivel alto los precios de los metales, y los de la soja se han recuperado tras la caída de las últimas semana.

Al mismo tiempo, la incertidumbre mundial favorece a los precios del petróleo, lo que también es bueno en general para una región que cubre el diez por ciento de la demanda mundial de crudo, señala el periódico.

Las inversiones directas en Latinoamérica se elevaron a 56.000 millones de dólares, su mayor nivel desde 2001, el crecimiento de la economía alcanzó un 5,7 por ciento, el mayor en un cuarto de siglo, y además sobre una base amplia.

Los déficit fiscales y los tipos de cambio sobrevaluados han dejado de ser un problema - si se exceptúa a Venezuela- y la inflación se espera que caiga a un 4,4 por ciento este año y a 3,8 por ciento en 2006.

Políticamente ha habido un giro a la izquierda, pero los líderes de esa ideología están tan decididos a controlar la inflación como sus rivales conservadores.

Con todo, la región sigue siendo vulnerable a caídas en los precios de las materias primas, que generan un 30 por ciento de los ingresos por exportaciones y a la subida de los tipos de interés en Europa y Estados Unidos, aunque éstos tendrían que subir mucho, según algunos expertos, para que su impacto se dejara sentir allí.

Pese a todos los datos a favor, el problema fundamental de la región es que no crece todo lo rápido que haría falta, señala el periódico, que habla de "síntomas preocupantes" de que la economía tropieza con limitaciones de capacidad, sobre todo en Brasil y Argentina.

"El crecimiento medio puede caer este año a un 4,4 por ciento y a un 4,3 por ciento en 2006, según las predicciones de "Latin America Consensus Forecasts", organización dedicada a los análisis de la región.

"La discrepancia entre la estabilidad macroeconómica y la incapacidad para crecer más rápidamente y de modo más sostenible es el (principal) desafío al que se enfrentan los gobiernos", señala el "Financial Times", que califica de "decepcionante" el crecimiento a largo plazo.

Así, en los veinticinco últimos años, Latinoamérica creció sólo un 2,8 por ciento frente a una media mundial del 3,3 por ciento y un 7,7 por ciento de crecimiento en Asia.

Una mayor apertura comercial de la región podría ayudar al crecimiento, dice el periódico, que recuerda que los esfuerzos para crear el Area de Libre Comercio de las Américas parecen haber encallado aunque hay esperanzas de una liberalización de los mercados internacionales para los productos agrícolas.

El periódico señala, por otro lado, que está creciendo la resistencia política a algunas reformas necesarias y en especial a las de carácter privatizador.

El diario cita a Ricardo Hausmann, profesor de desarrollo económico de la Universidad de Harvard (EEUU), según el cual "por radicales que hayan sido las reformas acometidas (en algunos de esos países), no se han visto siempre seguidas de crecimiento económico".

Antes bien, un estudio de Hausmann y de su colega Dani Rodrik, también de Harvard, indica que en la mayoría de los casos un crecimiento acelerado no ha ido precedido de "explosiones reformistas" o dramáticos cambios de rumbo políticos o económicos.

Todo lo cual refleja, dice el "Financial Times", un interés creciente en un enfoque pragmático de adaptación frente a los estrictamente ideológicos, receta aplicada con éxito, por ejemplo, en Chile.

Al mismo tiempo, dice el periódico, hay un reconocimiento cada vez más generalizado de que ese enfoque pragmático exigirá que los gobiernos desempeñen un papel "más efectivo" en la gestión económica de lo que se consideraba ideal en los años noventa.

Para ello será precisa una "interacción inteligente entre los sectores público y privado, en palabras del presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, el uruguayo Enrique Iglesias.
 

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