30 de junio 2005 - 00:00

Investigan ya otro escándalo sensible

Luiz Inácio Lula da Silva
Luiz Inácio Lula da Silva
Brasilia (EFE, diarios locales) - El Congreso brasileño puso ayer en marcha una comisión para investigar un caso de corrupción que acrecienta las sospechas sobre el ex jefe de gabinete José Dirceu, hasta hace dos semanas la «mano derecha» del presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

Con una ausencia casi total de parlamentarios del gobernante Partido de los Trabajadores (PT), quedó instalado el grupo que intentará determinar los lazos de Waldomiro Diniz, estrecho allegado de Dirceu, con las mafias del juego ilegal.

En los primeros meses de la gestión de Lula, Diniz se desempeñaba como subjefe de Asuntos Parlamentarios de la Presidencia, pero fue destituido una vez que se lo acusó de extorsionar a la mafia del juego ilegal de Rio de Janeiro para financiar la campaña de al menos un candidato del partido de Lula en las elecciones de 2002.

En la época en que ocurrió la mencionada extorsión a los mafiosos, Dirceu era presidente del PT y, según fuentes de ese mismo partido, controlaba a esa formación con «mano de hierro».

La oposición intentó investigar el asunto de las mafias del juego en el Congreso hace dos años, pero la bancada oficialista utilizó la mayoría parlamentaria que entonces tenía para impedirlo.

• Investigación

Sin embargo, hace diez días el Superior Tribunal Federal (Corte Suprema) ordenó al Congreso investigar el caso, atendiendo así una demanda presentada por opositores socialdemócratas y de derechas.

«No hay en este grupo parlamentario ánimos de venganza, sino el interés de esclarecer algo que incomoda tanto a la opinión pública como es la corrupción», dijo ayer el senador
José Agripino Maia, del Partido del Frente Liberal.

La Corte ordenó la investigación en medio de los escándalos de corrupción que sacuden a Brasil y llegan directamente al corazón del PT.

«En una maniobra del Partido del Frente Liberal (PFL) y el partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) la oposición deshizo un acuerdo firmado la semana pasada e instaló la «CPI de los bingos» en el Senado, explicó ayer en su sitio on line el prestigioso diario «Folha de Sao Paulo».

El partido gobernante está acusado de haber sobornado a varios legisladores durante los primeros dos años de mandato de Lula, para garantizar la mayoría parlamentaria que el gobierno no obtuvo en las urnas en 2002.

Debido a esas denuncias, Dirceu renunció hace quince días al cargo de ministro de la Presidencia, un puesto clave en el gobierno, que muchos equiparan al de un primer ministro.

El diputado laborista
Roberto Jefferson, el principal acusador del PT en el caso de los sobornos, ha asegurado que Dirceu sabía de esas irregularidades, que no hizo nada para impedirlas y que además tendió «un cerco» en torno a Lula a fin de que éste no se enterase.

La comisión creada ayer
se unirá a otras que investigan denuncias de corrupción en la empresa estatal de correos, en las que aparece involucrado el diputado Jefferson, y el caso de los sobornos, en los que está implicada casi toda la cúpula del PT.

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