San Pablo (ANSA, EFE, Reuters, AFP) - El presidente Luiz Inácio Lula da Silva fue investigado por los servicios de inteligencia y la policía federal, que determinaron que mediante sus actividades financieras no tuvo relación con el escándalo de corrupción que sacude a la clase política de Brasil, informó ayer el diario «Folha do Sao Paulo».
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Todas las operaciones financieras del presidente Lula fueron investigadas por la policía federal, el Gabinete de Seguridad Institucional y la Agencia Brasileña de Inteligencia (ABIN), según la información que fue recibida con extrañeza en ciertos círculos de Brasil.
El objetivo, según el diario, fue que el presidente quedara a salvo de cualquier movimiento de dinero que lo vincule a Delubio Soares, el ex tesorero del Partido de los Trabajadores (PT) que montó una amplia red de financiación ilegal de campañas políticas. El presidente sabía que estaba siendo investigado, apuntó el periódico, el más vendido de Brasil.
La pesquisa hacia el presidenteincluyó tarjetas de créditocorporativas de la Presidenciaque son usadas por sus familiares y los gastos personales de la primera dama y de sus seis hijos.
El diputado opositor del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) Carlos Sampaio afirmó que no hay pruebas que involucren a Lula con la corrupción. «No puedo afirmar que las investigaciones apunten hacia la vinculación directa del presidente... no tenemos pruebas cabalese inequívocas de que esté involucrado», dijo Sampaio al diario «O Estado do Sao Paulo». No obstante, el diputado ratificó que las evidencias reunidas «llegan cerca, las pruebas se aproximan al palacio», en referencia al renunciante jefe de Gabinete, José Dirceu. Sampaio es el subjefe de la Comisión Parlamentaria de Investigación (CPI) que indaga las denuncias formuladas en junio pasado por el diputado del Partido Laborista Brasileño (PTB) Roberto Jefferson de que varios parlamentarios recibían sobresueldos para apoyar al gobierno.
• Renuncias
El escándalo produjo la renuncia de Dirceu, del presidente del PT, José Genoino, y de otros altos funcionarios del Ejecutivo y del partido gobernante, íntimos de Lula. Pero también repercutió en el conjunto del sistema político brasileño sospechado de beneficiarse con el manejo ilegal de fondos públicos desde antes de la asunción del gobierno petista.
Hasta el momento, el ex tesorero-Soares admitió ante la CPI que se utilizaron 17 millones de dólares para financiar campañas del PT, pero negó el pago de sobresueldos.
En tanto, el actual presidentedel PT, Tarso Genro, anunció que el Directorio Nacional del partido aplazó la investigación que su Comisión de Etica hará sobre las actividades de Soares, lo que derivó en que la jefatura del PT aprobara ayer la suspensión por tiempo indeterminado del ex tesorero como miembro del partido, hasta que su actuación sea investigada.
Por otro lado, no prosperó una moción de expulsar a Soares que sólo fue apoyada por siete de los 56 integrantes de la dirección nacional. Soares debía presentarse ayer ante la dirección del PT, pero su comparecencia fue postergada debido a que se resolvió primero designar al nuevo coordinador del Consejo de Etica de la agrupación.
Según la agencia alemana «DPA», con esta decisión el PT gana tiempo antes de escuchar el testimonio de Soares, que podría extender la responsabilidad del manejo ilegal de dinero a otros dirigentes además de Dirceu y Genoino.
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