16 de junio 2006 - 00:00

Irak: al menos 23 muertos en ataque a mezquita y otros atentados

Un soldado iraquí contempla la destrucción provocada a la mezquita chiíta Baratha en Bagdad por un suicida que explotó una bomba y mato por lo menos a 11 personas
Un soldado iraquí contempla la destrucción provocada a la mezquita chiíta Baratha en Bagdad por un suicida que explotó una bomba y mato por lo menos a 11 personas
Al menos 23 personas murieron hoy en Irak, 11 de ellas en un atentado suicida contra una mezquita chiíta de Bagdad, en otra jornada de violencia que incluyó el asesinato del imán de la gran mezquita sunnita de Bassora, en el sur del país, dijeron fuentes de seguridad.

Once personas murieron y 25 sufrieron heridas hoy a raíz de un atentado suicida contra una mezquita chiita de Bagdad, antes de la plegaria del viernes.

Según la reconstrucción policial, el atacante contó con la ayuda de dos cómplices que ingresaron los explosivos escondidos en sus zapatos, que los fieles se quitan antes de ingresar a la mezquita y los guardan en una sala contigua.

La policía halló explosivos en esa sala y comenzó a hacer un chequeo de los fieles, cuando se produjo el estallido cerca del mediodía local.

Testigos relataron que poco antes vieron a un hombre acercarse a la entrada del templo con una bolsa en la mano.

Los heridos fueron llevados al hospital de Karq, cercano a la mezquita del barrio de Uthaifiya, llamada Buratha, a cargo del religioso Jalal Addin al Saghir, diputado por el Supremo Consejo para la Revolución Islámica en Irak (SCIRI).

Una televisión local mostró imágenes de la masacre desde el interior de la mezquita, donde se observaba alfombras manchadas de sangre, partes de cuerpos y hasta una cabeza de un hombre de barba y con los ojos cerrados.

"Es la cabeza del terrorista", dijo el locutor.

La televisora también mostró un calzado donde en el taco, según se dijo, habían sido escondidos explosivos.

Es la tercera vez que esta mezquita es atacada en atentados suicidas, además de ser objeto de disparos de mortero.

Desde hace dos días está en curso en Bagdad un plan de seguridad que prevé la participación de unos 40 mil hombres y el toque de queda nocturno, además de la prohibición de circulación de automóviles entre las 11 y las 15 locales los viernes, es decir en el momento en que los fieles concurren a las mezquitas.

Según algunas versiones, las autoridades de la mezquita sospecharon de algunos fieles y convocaron a agentes de seguridad, a cuya llegada se registró una explosión dentro del templo.

Poco después del atentado, desconocidos lanzaron disparos de mortero contra una zona de la periferia norte de Bagdad, donde tres personas murieron y 16 sufrieron heridas, informó la policía.

En el sur de la capital, hombres armados que viajaban en dos camiones, al amanecer de hoy, mataron a tres civiles y raptaron a otros nueve, dijo una fuente policial de Soueira, unos 50 kilómetros al sur de la capital.

Otra fuente policial relató que hombres que vestían uniformes de la policía mataron a un civil y raptaron a otro en una localidad vecina a Madaen, 25 kilómetros al sur de la capital.

En Baquba, 60 kilómetros al norte de Bagdad, una explosión hizo caer el jueves por la noche el techo de un edificio en construcción, lo que derrumbó una vivienda cercana, donde murieron cuatro personas de una misma familia, en tanto otras dos sufrieron heridas.

En tanto, Youssef al Hassan, imán de la gran mezquita sunnita de Bassora, fue muerto hoy por la mañana mientras salía de su casa en el centro de la ciudad, informaron fuentes del Partido Islámico Iraquí.

Hassan se dirigía a la mezquita para el sermón de los viernes cuando fue atacado por hombres armados.

El religioso realizaba asiduamente exhortaciones a la unidad del país, y pedía a sunnitas y chiitas, ambas ramas del Islam, a evitar enfrentamientos.

Bassora, segunda ciudad del país, está en estado de emergencia desde el 31 de mayo, por decisión del primer ministro, Nouri al Maliki, a raíz de la violencia que afecta a la región.

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