El jefe del mayor bloque de sunitas musulmanes en el Parlamento de Irak murió tras ser atacado en una mezquita, dijeron funcionarios, en un asesinato que podría afectar los esfuerzos por una reconciliación sectaria en el país.
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El ataque, en el que murieron seis personas incluyendo el agresor, coincidió con negociaciones de la coalición por partidos antes de elecciones parlamentarias programadas para enero, percibidas como una prueba clave de si los sunitas, chiítas y kurdos étnicos de Irak pueden vivir en paz tras años de violencia desde la invasión estadounidense del 2003.
Harith al-Ubaidi, quien encabezaba el Frente del Acuerdo y también era miembro de la comisión de derechos humanos del Parlamento, estaba saliendo de una mezquita en el oeste de Bagdad tras las oraciones del viernes cuando fue atacado.
"El estaba en una mezquita. Un hombre armado le disparó con una pistola, luego le lanzó una granada dentro de la mezquita Al-Shawaf", informó Saleem al-Jubouri, un portavoz del Frente del Acuerdo.
"Al Qaeda podría estar detrás de este incidente o algún otro grupo armado. Esto muestra que la situación de seguridad aún es frágil y peligrosa. El Gobierno debe brindar más seguridad", añadió.
Las versiones sobre el asesinato variaron.
Un testigo dijo que el agresor era un atacante suicida, quien corrió hasta Ubaidi y lo abrazó antes de detonar una o más granadas.
La policía dijo que seis personas murieron, incluyendo al atacante, luego de que el agresor abrió fuego al azar contra los fieles antes de detonar una granada. Dijeron que el atacante, quien tenía entre 15 y 18 años, disparó a Ubaidi dos veces en la cabeza.
"Los asesinatos de líderes políticos tienen un enorme efecto sobre la paz nacional. Estos actos buscan avivar renovados conflictos sectarios entre sunitas y chiítas y también dentro de facciones reñidas entre los sunitas", dijo Hazim al-Nuaimi, un analista político en la Universidad de Bagdad.
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