Bagdad (EFE, Reuters) - Los milicianos radicales chiitas que responden al rebelde radical Moqtada al-Sadr comenzaron a entregar sus armas en Bagdad como parte del acuerdo alcanzado con el gobierno interino, lo que -de terminar de concretarse-supondría un paso importante para la desactivación de uno de los principales grupos insurgentes.
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Mientras tanto, la violencia prosiguió en distintos puntos de Irak, donde tres soldados de EE.UU. y al menos tres iraquíes murieron en ataques de insurgentes en Bagdad y en Mosul, así como en combates librados en las ciudades de Hit y Ramadi, al oeste de la capital.
Según fuentes de la Guardia Nacional iraquí, milicianos del clérigo Al-Sadr empezaron a entregar sus armas en tres comisarías del barrio bagdadí Ciudad de Al-Sadr.
El coronel Mehdi Charek Zair confirmó que la entrega de armamento durará cinco días, y responde al acuerdo alcanzado el viernes con el insurgente Ejército de Mehdi.
Mientras tanto, el mando militar norteamericano informó que dos soldados estadounidenses murieron en un ataque con cohetes en el sur de Bagdad. En otro ataque con coche bomba en Mosul, otro soldado murió y nueve resultaron heridos. También murieron dos iraquíes y fueron heridos dieciocho.
Se libraban combates en Falluja, Hit y Ramadi. Además, el grupo radical Ejército de Ansar al Sunna anunció en un video haber decapitado a dos rehenes, un turco y un kurdo iraquí por « colaborar con las fuerzas de ocupación».
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