12 de julio 2004 - 00:00

Irak: mueren siete militares de EE.UU.

Bagdad (AFP, Reuters, EFE) - Tres militares estadounidenses que fueron muertos ayer en Irak y otros cuatro el sábado se suman a la fatídica lista de más de 650 bajas como producto de la invasión al país árabe en marzo de 2003, cifra de indudable peso en un año electoral en EE.UU. El avispero iraquí, en tanto, se vio aún más agitado con las manifestaciones de saddamistas y proclamas a favor de la resistencia en diversas ciudades.

En este contexto, el tema de las torturas a iraquíes por parte de efectivos de la coalición sigue generando dolores de cabeza a la Casa Blanca. Los militares estadounidenses que controlaban la prisión iraquí de Abu Ghraib, cerca de Bagdad, torturaron no sólo a supuestos miembros de la resistencia apresados, sino también a presos comunes, afirma la revista «Newsweek» en la edición de hoy. La revista se basa en los expedientes de 26 detenidos a los que tuvo acceso. «Según actas de acusación e informes de interrogatorios, 13 de las víctimas se encontraban detenidas por delitos que van desde el robo hasta la violación. Al menos otros ocho detenidos inicialmente como presuntos terroristas fueron liberados sin cargo», señala el medio.

Este fin de semana fue especialmente negativo para las fuerzas estadounidenses. «Dos soldados de la primera división de infantería murieron y otros tres resultaron heridos cuando una bomba explotó al paso de su caravana cerca de Samarra», ciudad al norte de Bagdad, indicó un comunicado del ejército. Además, un soldado estadounidense de la coalición ocupante y un civil iraquí resultaron muertos por la detonación de un artefacto explosivo ubicado en una ruta al sur de Mossul. Otros cuatro marines estadounidenses perecieron el sábado en un accidente de su vehículo cerca de Faluja (oeste), precisó el domingo el ejército estadounidense, tras haber anunciado antes que murieron en acción bélica. Con estas víctimas aumentó a 21 el número de marines muertos en las últimas dos semanas en la provincia rebelde deAl-Anbar, donde se encuentra Falluja, supuesto feudo del grupo terrorista del jordano Abu Mussab al-Zarqawi, ligado a Al-Qaeda.

En Bagdad reinaba la incertidumbre sobre la suerte de un filipino, un egipcio y dos búlgaros secuestrados en Irak.

El ultimátum que fijaron los secuestradores de un rehén filipino fue prolongado por once días.

Por otra parte, varias ciudades iraquíes fueron escenario ayer y el sábado de manifestaciones favorables a Saddam Hussein en respuesta a otras en su contra.

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