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La Marina iraní confirmó que sus fuerzas mantienen bajo vigilancia permanente al grupo aeronaval estadounidense y que tienen listas baterías de misiles costeros. El contraalmirante Shahram Irani aseguró que responderán de forma directa ante cualquier acercamiento del buque. “En cuanto el grupo aeronaval del USS Abraham Lincoln esté a tiro, vengaremos la sangre de los mártires del buque Dena lanzando diferentes tipos de misiles mar-mar”, afirmó en declaraciones difundidas por la televisión estatal IRIB.
Teherán asegura que atacará al USS Abraham Lincoln si entra en su radio de acción.
La amenaza se vincula con el hundimiento de la fragata iraní Dena, ocurrido el 4 de marzo durante los primeros días de la guerra. Desde entonces, Teherán intensificó su postura militar y sostiene que monitorea “de forma precisa y en tiempo real” cada movimiento del despliegue estadounidense en el mar de Arabia.
Control del golfo de Omán y presión sobre rutas clave
El anuncio más relevante fue la extensión del control iraní más allá del estrecho de Ormuz hacia el golfo de Omán, considerado un punto de acceso clave a esa vía marítima. “Al este del estrecho de Ormuz, el golfo de Omán, considerado la puerta de entrada al estrecho de Ormuz y al golfo Pérsico, se encuentra bajo el control total de la Armada de la República Islámica de Irán”, sostuvo Irani.
Este movimiento refuerza el control que Teherán asegura ejercer sobre el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo, por donde antes del conflicto circulaba cerca de una cuarta parte del comercio marítimo de petróleo. La interrupción parcial del tránsito ya genera inestabilidad en los mercados internacionales y amenaza con prolongar la crisis energética.
buque estrecho ormuz
Irán declara dominio sobre la puerta de entrada al estrecho de Ormuz.
Reuters
Escalada militar y tensión regional
Las declaraciones de la Marina se suman a las advertencias del presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Qalibaf, quien sostuvo que las fuerzas iraníes están preparadas para enfrentar una eventual ofensiva terrestre de Estados Unidos. Según afirmó, Washington combina mensajes públicos de diálogo con planes militares encubiertos.
En paralelo, informes periodísticos indican que el Pentágono evalúa operaciones terrestres limitadas en la región, mientras refuerza su presencia con el despliegue de buques y tropas. A la par, cancilleres de Arabia Saudita, Turquía y Egipto se reunieron en Islamabad para explorar vías de desescalada, aunque sin avances concretos.
El conflicto continúa expandiéndose con ataques en distintos puntos de la región. En las últimas horas, Irán lanzó misiles y drones contra instalaciones en Bahréin y Emiratos Árabes Unidos, mientras que Israel reportó impactos en su territorio. A esto se suma la entrada de los rebeldes hutíes de Yemen, lo que aumenta el riesgo sobre el estrecho de Bab el Mandeb, otro corredor clave para el comercio global.
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