Irán reanudó las actividades de conversión de uranio
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Ante este panorama, todo apunta a que el Consejo de gobernadores, el ejecutivo de la AIEA, centrará su reunión del martes en una posible intervención de la ONU, capacitada para imponer sanciones.
Lo más probable es que la AIEA no decida inmediatamente apelar a las Naciones Unidas, sino que dé un primer paso instando a Teherán a suspender sus actividades ultrasensibles.
"La decisión es irreversible, incluso si el Consejo de gobernadores decide mañana (martes) llevar el expediente iraní ante el Consejo de Seguridad, porque esto no tiene fundamento legal y es contrario al Tratado de No proliferación", dijo Saidi.
Hasta hace poco, los europeos se oponían a los norteamericanos en cuanto a la intervención de la ONU, y preferían una solución negociada. Pero hace unos días, cuando Irán anunció su intención de reiniciar la conversión, decidieron convocar una reunión del Consejo de gobernadores.
Francia, Gran Bretaña y Alemania, que integran la troika europea, intentaban desde noviembre convencer a Irán de que renunciase a la conversión y enriquecimiento de uranio, que producen el combustible necesario para el funcionamiento de las centrales nucleares civiles pero que también pueden servir para fines militares.
Según el jefe de la diplomacia francesa, Philippe Douste-Blazy, la iniciativa iraní desencadena una "crisis grave" y la comunidad internacional debe estar "unida" frente a este desafío.
Por su lado, Washington señaló que "continuará apoyando los esfuerzos" diplomáticos de los europeos."Es evidente que esto representa una violación del acuerdo de París de noviembre de 2004 con la UE-3 por el que Irán se había comprometido a suspender las actividades vinculadas al enriquecimiento, incluyendo la conversión o la producción de uranio", dijo Adam Ereli, portavoz del departamento de Estado.
Irán suspendió sus actividades de enriquecimiento en noviembre para permitir la apertura de negociaciones con Europa. Pero calificó de "inaceptables" las propuestas europeas de cooperación nuclear, comercial y política a cambio de una suspensión definitiva.
El ministerio de Relaciones Exteriores iraní entregó el lunes su respuesta por escrito, diciendo que la oferta europea está destinada a "crear una crisis imponiendo criterios arbitrarios, discriminatorios e injustificados".
Irán considera que el Tratado de No Proliferación le reconoce el derecho al enriquecimiento de uranio.
Saidi ha insistido el lunes en que Irán tiene la intención de reanudar esta actividad en la central de Natanz (centro), precintada al mismo tiempo que la de Ispahán, aunque sin cerrar las puertas a la negociación.




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