8 de julio 2006 - 00:00

Israel rechazó pedido de alto el fuego y continúa su ofensiva sobre Gaza

Gaza (Reuters)-. El primer ministro de Palestina, Ismail Haniyeh, llamó ayer a un cese del fuego con Israel, tras 11 días de intensos combates en Gaza, pero el gobierno israelí dijo que los militantes palestinos deben primero liberar a un soldado secuestrado y detener los ataques con cohetes.

La reciente ofensiva israelí en Gaza -que ha matado a cerca de 50 palestinos- ha despertado las críticas internacionales. Ayer Israel mató a siete palestinos, entre ellos a una niña de seis años, en Gaza.

En un comunicado divulgado por su oficina en Gaza, Haniyeh dijo: "Para poder salir de la actual crisis es necesario que todas las partes restauren la calma suspendiendo mutuamente todas las operaciones militares".

Haniyeh comentó que el retiro de Israel de Gaza y la detención de las operaciones militares podría "hacer más fácil terminar con la crisis" desatada por el secuestro de Golad Shalit por parte de Hamas y otros grupos militantes en la frontera el 25 de junio.

Haniyeh también urgió a la reanudación de las negociaciones que han sido lideradas por mediadores egipcios respecto a la captura del militar israelí.

Pero el gobierno de Israel rechazó la propuesta de Haniyeh y sostuvo que el estado judío sólo acordará una tregua cuando el soldado secuestrado sea liberado y cesen los ataques con cohetes. Hamas ha dicho que Shalit ha sido bien tratado por sus captores.

"Una vez que Shalit sea liberado, sin condiciones, y finalicen los ataques con cohetes, nosotros estaremos dispuestos a realizar modificaciones en nuestro lado de la frontera", dijo Mark Regev, ministro israelí de Relaciones Exteriores.

Israel atacó localidades en Gaza tras la captura del soldado en un intento de presionar por su liberación al gobierno palestino, liderado por Hamas, ya con bastantes problemas debido al embargo de ayuda decretado por algunas naciones occidentales.

En el último de los ataques israelíes contra grupos militantes, murieron una mujer palestina, su hijo de 22 años y su hija de sólo seis años.

El antiguo líder de hamas Mushir al-Masri condenó el ataque aéreo. "Todas las opciones están abiertas para que la resistencia palstina defienda a la población palestina y sólo el enemigo sionista carga con la responsabilidad", dijo.

La ofensiva, la primera incursión de Israel en Gaza desde que entregó ese territorio el año pasado, ha roto las esperanzas de reanudar las negociaciones de paz en la región, estancadas por más de dos años de violencia.

El comandante en jefe del Ejército Sur de Israel, Yoav Galant, dijo que los militares estaban preparados para ampliar su asalto contra milicianos en Gaza. "Pronto iniciaremos operaciones en otros lugares", dijo a la televisión israelí.

Las fuerzas israelíes se retiraron de los pueblos de Beit Lahiya y Beit Hanoun, en el norte de Gaza, así como también de la zona industrial de Erez y de tres ex asentamientos israelíes. Pero el ejército dijo que las fuerzas terrestres podrían volver.

Israel tomó el área a inicios de esta semana para dificultar el lanzamiento de cohetes por parte de los militantes de Hamas hacia Ashkelon, una de las principales ciudades costeras israelíes, y hacia otros centros poblados cercanos a Gaza.

Sin embargo, los ataques con cohetes no han mermado.

"Estamos actuando a nuestra discreción y no descartamos un regreso a esas áreas", dijo un portavoz del ejército, quien puntualizó que "la operación no ha concluído".

Israel ha sido presionado por la comunidad internacional para que detenga sus operaciones militares, que hasta ahora han provocado la muerte de unos 50 palestinos, quienes en su mayoría eran militantes. Un soldado israelí también fue muerto.

Mientras las fuerzas se retiran del norte, las tropas israelíes permanecen en el sur de Gaza en un abandonado aeropuerto internacional, así como en la zona cercana al cruce fronterizo comercial de Karni, en el este de la ciudad de Gaza.

Testigos palestinos dijeron ayer que un avión israelí lanzó misiles durante un enfrentamiento antes del amanecer, ocurrido en el frontera de la localidad de Shijaia, una fortaleza islámica que colinda con Karni.

Tres palestinos murieron, incluyendo un policía en servicio. No estaba claro si el policía participaba en el enfrentamiento.

Otros palestinos resultaron heridos, entre ellos otro policía.

Los enfrentamientos cerca de Karni se desarrollaron luego de que soldados y tanques israelíes se instalaran en el área en busca de túneles que podrían ser utilizados por militantes, informó el ejército.

El gobernante movimiento de Hamas y otros grupos palestinos han demandado la liberación de prisioneros palestinos a cambio del soldado israelí.

Los militantes se retiraron de las conversaciones luego de que Israel hiciera caso omiso del plazo límite para ello, pero Haniyeh dijo que las conversaciones deben reanudarse.

Haniyeh además exigió a Israel la liberación de ocho líderes de Hamas, detenidos por sus fuerzas tras el secuestro del soldado.

El estado judío rechazó esta solicitud.

"No negociaremos con rehenes-secuestradores", dijo el ministro israelí Regev.

El primer ministro israelí, Ehud Olmert, se ha distanciado de su ministro de Seguridad Pública, Avi Dichter, quien señaló que los prisioneros palestinos podrían ser liberados en el futuro como parte de un cese al fuego.

Hamas advirtió a Israel que su incursión complicó los esfuerzos que buscan calmar la crisis generada por la captura de Shalit.

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