1 de marzo 2019 - 00:01

A 40 días de los comicios, la Fiscalía activó la acusación por fraude contra Netanyahu

Será la primera vez en la historia que un primer ministro en funciones sea imputado. El premier afirmó que no renunciará.

COMBATIVO. El primer ministro Benjamín Netanyahu denunció una caza de brujas por parte de la justicia. En total, son tres las causas en las que se lo investiga. 
COMBATIVO. El primer ministro Benjamín Netanyahu denunció una "caza de brujas" por parte de la justicia. En total, son tres las causas en las que se lo investiga. 

Jeusalén - La Fiscalía General de Israel anunció ayer que el primer ministro Benjamin Netanyahu será procesado por fraude, cohecho y ruptura de la confianza en tres casos de corrupción, una decisión que desató un pedido de renuncia desde la oposición por un lado, y la promesa del premier de seguir en el poder y pelear la reelección el 9 de abril por el otro.

En un comunicado, el fiscal Avichai Mandelblit confirmó que tiene la intención de acusar al primer ministro, quien cuenta con el derecho de mantener una audiencia previa para defenderse antes de que se presenten los cargos formalmente.

A pesar de que fue anticipada hace varias semanas, la decisión de Mandelblit, a 40 días de las elecciones legislativas del 9 de abril, podría cambiar los resultados de la consulta, lo que amenaza el largo reinado de “Bibi”, quien a los 69 años y 13 en el poder brega por un quinto mandato.

Mandelblit tiene la intención de acusar a Netanyahu de soborno, fraude y abuso de confianza en el marco del “expediente 4000”, nombre en clave dado por los investigadores y considerado el más grave contra el primer ministro.

Netanyahu es sospechoso de haber intentado obtener una cobertura favorable por parte del sitio de noticias Walla, a cambio de favores del gobierno que podrían haber generado centenares de millones de dólares a Bezeq, el grupo de telecomunicaciones más grande de Israel.

El fiscal Mandelblit también tiene la intención de acusar a Netanyahu de fraude y abuso de confianza en otros dos casos.

El partido de Netanyahu, Likud (derecha conservadora), denunció una “persecución política”. En cuanto al Partido Laborista (oposición), reclamó la renuncia del primer ministro.

Ayer por la tarde, en una alocución televisiva, el primer ministro denunció una “caza de brujas”. “La izquierda (opositora) sabe que no nos puede batir en las urnas, así que en los últimos tres años han llevado a cabo una caza de brujas sin precedentes con un solo objetivo: derribar al gobierno conservador que lidero”, destacó.

Anteriormente, en tanto todos los medios de comunicación israelíes dedicaban programas especiales al esperado anuncio de Mandelblit, el Tribunal Supremo rechazó tres acciones destinadas a postergar el plazo, una de ellas presentada por el Likud.

Una inculpación, si se concretase, no tendría lugar durante varios meses. Por lo tanto, Netanyahu no sería formalmente acusado antes de las elecciones anticipadas. Tampoco estaría obligado legalmente a dimitir si es acusado tras haber regresado eventualmente a su cargo.

Pero una decisión como ésta por parte del fiscal general sume a la campaña en la incertidumbre.

Tras haber investigado desde fines de 2016, interrogado a Netanyahu en varias ocasiones y escuchado a muchos testigos y sospechosos, la policía recomendó en 2018 la inculpación del primer ministro en tres casos sobre connivencia entre el gobierno y directores de empresas, que incluyeron supuestos regalos de champán y cigarros, o un intento de colusión con la prensa.

Se trata de los casos conocidos como “1000” y “2000”. En el primero, Netanyahu está imputado por fraude y abuso de confianza porque él y su familia presuntamente recibieron presentes de lujo de los empresarios millonarios Arnon Milchan y James Packer a cambio de favores políticos.

En el segundo, se lo acusa al premier de negociar con el dueño del diario Yediot Aharonot para conseguir una línea editorial favorable a cambio de perjudicar a su principal rival en el mercado, el diario gratuito Israel Hayom.

Netanyahu sigue proclamando su inocencia. Denuncia un complot de sus rivales y medios de comunicación.

El Likud ha colgado en las redes sociales una animación que muestra los expedientes contra Netanyahu derrumbándose como un “castillo de naipes”.

El primer ministro aún no está acusado. Pero la pregunta se plantea abiertamente: ¿por dominante que sea la figura de Netanyahu en la escena política israelí, correrán los votantes el riesgo de renovarle su confianza en tanto la acusación lo está acechando?.

Netanyahu lo ha intentado todo para que el fiscal espere a después de las elecciones. Él y su entorno político argumentan que esto distorsionaría las reglas del juego. En vano.

Los votos podrían trasladarse desde la derecha de Netanyahu hacia el centro de Benny Gantz, principal rival del primer ministro, de acuerdo con el diario Yediot Aharonot. Aunque, considera, también podría ocurrir lo contrario, si Netanyahu aprovecha el anuncio de Mandelblit para presentarse como una víctima de la izquierda y la prensa.

Netanyahu y el Likud continúan siendo favoritos en las encuestas.

Agencias AFP, Reuters y ANSA

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