Israel: nuevo papelón para un desgobierno de 500 días

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Internas en el partido de Netanyahu sobre el reparto de ministerios postergan la asunción del gobierno de unidad en Israel.

Después de 500 días de escándalos, tres elecciones y un sinfín de negociaciones, la toma de posesión del gobierno de unidad de Benjamín Netanyahu y de su antiguo rival, Benny Gantz prevista este jueves en Israel fue aplazada hasta el domingo en medio de negociaciones en el ala derecha sobre el reparto de los ministerios.

Los parlamentarios tenían previsto el jueves cerrar el último capítulo de la peor crisis política israelí, pero horas antes de la sesión, decidieron aplazar la toma de posesión al domingo a causa de las negociaciones para repartirse los ministerios en el campo de derecha del primer ministro.

"El señor Netanyahu pidió al señor Gantz aplazar la toma de posesión para permitir terminar el reparto de carteras en el Likud. Gantz aceptó", indicaron ese partido y el centrista Azul-Blanco en un comunicado.

Ambos dirigentes, enfrascados durante más de un año en un pulso por gobernar Israel, fueron incapaces de reunir una mayoría, y se vieron casi obligados a crear un "gobierno de unidad y emergencia", que deberá volver a encaminar al país tras la tormenta causada por el coronavirus.

Su acuerdo prevé mantener los próximos 18 meses en el cargo de primer ministro a Netanyahu, cuyo juicio por corrupción comenzará a finales de mayo. Después Gantz asumirá como premier por el mismo periodo, además de un reparto equitativo de las carteras entre ambas fuerzas.

Tanto Gantz como Netanyahu gozan de absoluta libertad para distribuir los ministerios entre sus aliados, lo que hizo el exjefe del ejército al invitar a parte de la izquierda a integrarse al gobierno. El primer ministro hizo lo mismo con formaciones ultraortodoxas.

"Todo gira en torno a la atribución de sillas. Este gobierno no parece tener una ideología", opinó este jueves el diario Yediot Aharonoth.

Aunque el acuerdo entre Netanyahu y Gantz prevé la presentación, a partir del 1 de julio, de un plan para anexar las colonias judías en Cisjordania ocupada y el valle del Jordán, bajo las líneas de lo que Estados Unidos llamó "plan de paz", las directrices del futuro gobierno de Israel al respecto parecen borrosas.

El secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, efectuó el miércoles una visita relámpago a Jerusalén para discutir este asunto en particular con Netanyahu, Gantz y el futuro jefe de la diplomacia israelí, Gabi Ashkenazi.

Si bien se han filtrado muy pocos elementos de estas conversaciones, las "líneas directrices" del próximo gobierno de unidad no mencionan específicamente "la anexión", sino que hacen referencia a la necesidad de "fortalecer la seguridad nacional" y trabajar por la "paz".

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