Moscú (Télam, SNI) - Movsar Barayev, jefe del comando de los separatistas chechenos que mantiene como rehenes a cientos de personas en un teatro de Moscú, tiene tan sólo 25 años y es el heredero de la fortuna, los hombres armados y los negocios de una verdadera dinastía de guerrilleros chechenos.
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Poco conocido, Movsar es sobrino del caudillo Arbi Barayev, que fue muerto por las tropas rusas en junio de 2001 en su ciudad natal de Aljan-Kala y a quien se atribuye el secuestro y decapitación de tres británicos y un neocelandés que trabajaban para la British Telecom, en 1998.
La fortuna de Arbi Barayev, fruto de sus negocios petroleros y de los millonarios rescates que exigía a cambio de la liberación de secuestrados, es estimada en varios millones de dólares por la inteligencia rusa.
Según el jefe de la policía de Chechenia, Said-Selim Peshjoev, citado por la agencia «Interfax», hasta ahora Movsar Barayev no había dirigido ninguna operación importante contra las tropas federales rusas. Es un caudillo de «mediana importancia», que no había tenido nunca bajo su mando a ningún grupo importante de combatientes y sólo cinco a siete rebeldes le son realmente fieles, agregó el jefe policial. En varias oportunidades, la policía chechena pro rusa afirmó que lo había matado.
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