21 de abril 2005 - 00:00

Juventud signada por la oposición a Hitler

Berlín (AFP,ASN) - El cardenal alemán Joseph Ratzinger, convertido ahora en el Papa Benedicto XVI, tuvo en su Baviera natal una infancia y una juventud marcadas por las críticas de su familia al nazismo.

Confrontado recientemente por la prensa británica sobre su paso por las Juventudes Hitlerianas, Ratzinger nunca desmintió su enrolamiento en esa organización nazi, subrayando que fue contra su voluntad.

«Las Juventudes Hitlerianas fueron obligatorias por decreto en 1939. Eso es algo que no se le puede reprochar. Todos debían ir allí en esa época», observó el profesor de historia contemporánea de la Universidad Libre de Berlín, Wolfgang Wippermann, especialista en la dictadura del III Reich.

• Obligado

Joseph Ratzinger «se crió en el seno de una familia antinazi. Fue obligado a unirse al movimiento de las Juventudes Hitlerianas durante la Segunda Guerra Mundial», declaró el rabino Marvin, director y fundador del Centro Simon Wiesenthal con sede en Los Angeles (EE.UU.).

Nacido el 16 de abril de 1927 en Marktl am Inn, un pequeño pueblo al sur de Baviera, Ratzinger tenía cinco años cuando Adolf Hitler llegó al poder el 30 de enero de 1933. Creció en el seno de una familia bávara muy católica y patriótica. Su padre, gendarme de la policía, y su madre se oponían a los nazis.

«Cuando Hitler fracasó en ser elegido presidente -en 1932-, mi padre y mi madre respiraron aliviados, sin por ello alegrarse de que hubiera ganado el mariscal Hindenburg, a quien consideraban como un muro poco seguro contra los nazis», escribió Ratzinger en su autobiografía «De mi vida», publicada en 2000.

«Durante
las reuniones, mi padre tenía que intervenir todos los días contra la brutalidad de los nazis. Nosotros sentíamos muy claramente las enormes preocupaciones que pesaban sobre él», agregó.

En setiembre de 1939, cuando se desencadenó la Segunda Guerra Mundial, el ahora Papa tenía 12 años. Después de Pascuas había ingresado en el seminario.

Los miembros de la Juventudes Hitlerianas tenían entre 14 y 18 años, pero a partir de la edad de 10 los niños -varones y chicas- entraban en el sistema. Desde el seminario, donde se encontraba, Joseph Ratzinger fue inscrito contra su voluntad.

• Intención

En 1943, el joven Ratzinger, con 16 años, fue incorporado, al igual que todos los demás seminaristas de su clase, como auxiliar de la defensa antiaérea en Munich.

En setiembre de 1944, cuando tenía la edad para ingresar al ejército, debió trabajar manualmente bajo las órdenes de la «legión austríaca». Más tarde diría de esta organización que estaba integrada por «antiguos nazis, ideólogos fanáticos que nos tiranizaban fuertemente».

«Una noche nos sacaron de la cama y nos reunieron buscando 'voluntarios' para entraren las SS. Tuve la oportunidad de decir, al igual que otros, que tenía la intención de ser sacerdote católico», relató en su autobiografía.

En noviembre recibió entrenamiento en Infantería, pero debido a una enfermedad tuvo que sustraerse a la mayor parte de las responsabilidades militares.

Cuando se aproximaban los aliados a finales de abril y comienzos de mayo de 1945, el joven Ratzinger tenía 18 años y desertó del ejército
. Al arribar los aliados a su pueblo establecieron el cuartel general en su casa familiar.

Joseph Ratzinger fue identificado como soldado e internado en un campo de prisioneros de guerra, de donde fue puesto en libertad el 19 de junio de 1945.

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