7 de diciembre 2020 - 00:00

La apatía fue la gran ganadora de la elección legislativa con la que Maduro buscó legitimarse

La decisión del antichavismo más radical de abstenerse dejó sin chances a la oposición. La Asamblea Nacional era el único poder que no estaba en manos del oficialismo. Los datos no habían sido difundidos al cierre de esta edición, pero se esperaba una victoria polémica del Gobierno.

Solo. El presidente Nicolás Maduro votó ayer temprano en la principal instalación de Caracas, Fuerte Tiuna. De acuerdo con corresponsales en Venezuela, había más gente haciendo fila para cargar nafta que para votar.

Solo. El presidente Nicolás Maduro votó ayer temprano en la principal instalación de Caracas, Fuerte Tiuna. De acuerdo con corresponsales en Venezuela, había más gente haciendo fila para cargar nafta que para votar.

Caracas - El presidente Nicolás Maduro se alistaba anoche para conquistar el control del Parlamento de Venezuela en unas elecciones boicoteadas por la oposición, sin respaldo internacional, y con centros de votación vacíos.

Más de 20 de los 30 millones de habitantes del país caribeño fueron llamados a las urnas en unos comicios en los que el gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) busca la “victoria perfecta” y hacerse con el único poder que desde 2015 controla la oposición liderada por Juan Guaidó. Los centros de votación, que abrieron por la mañana iban a permanecer abiertos hasta las 19 hora local, pero inesperadamente, las autoridades electorales decidieron extender el plazo por lo menos una hora más, pese que muchos de estaban vacíos o con pocas personas en fila.

“Tuvimos paciencia, la sabiduría para esperar esta hora, este día y sacarnos de encima a esta Asamblea Nacional nefasta, que trajo la plaga de las sanciones, de la crueldad, del dolor, del sufrimiento”, dijo Maduro a periodistas. tras votar en Caracas.

El jefe de la diplomacia de Estados Unidos, Mike Pompeo, tachó de “farsa” y “fraude” las elecciones parlamentarias.

Washington, principal aliado de Guaidó, lidera la presión contra Maduro con sanciones económicas, incluido un embargo petrolero vigente desde abril de 2019.

“Los resultados anunciados por el régimen ilegítimo de Maduro no reflejarán la voluntad del pueblo venezolano”, escribió Pompeo en Twitter. La Organización de los Estados Americanos (OEA) adelantó que desconocerá los resultados.

Maduro pidió a “toda la oposición” que “abandone la ruta extremista y que le pidamos en una sola voz el levantamiento de todas las sanciones a Joe Biden”

En la barriada 23 de Enero de Caracas, bastión del chavismo, los centros estuvieron más concurridos que en otros sectores de la capital venezolana.

En algunas ciudades, no obstante, había más personas esperando para abastecer combustible que para votar, un reflejo de la crisis económica del país, que según expertos también contribuye a la alta abstención.

“Esto es una humillación”, dijo José Alberto, que tenía horas esperando en una estación de servicio. “No voy a votar”, sostuvo.

Guaidó, reconocido como presidente encargado de Venezuela por medio centenar de países, llamó a sus seguidores a no votar.

Los grandes partidos de oposición ya se habían abstenido en las elecciones presidenciales de 2018, que denunciaron como fraudulentas, justificación para que Guaidó se proclamara presidente encargado con el apoyo de Estados Unidos.

Con todo, una pequeña fracción disidente de la oposición buscará ganar alguno de los 277 escaños en juego. “Ejercimos nuestro derecho al voto con la firme convicción de que UNIDOS vamos a cambiar el país”, escribió Timoteo Zambrano, parte de esa oposición que sí participó.

El chavismo perdió el control del Parlamento en 2015 tras 15 años de hegemonía. Sin embargo, Maduro anuló su poder a través de la Corte Suprema de línea oficialista y con la todopoderosa Asamblea Constituyente, que dejará de funcionar en diciembre.

Guaidó llama ahora en paralelo a un plebiscito (7-12 de noviembre) para prolongar el período parlamentario hasta que puedan celebrarse elecciones “libres, verificables y transparentes”. Pero esa consulta no será más que testimonial, toda vez que Maduro ejerce el control territorial e institucional con el respaldo de la cúpula militar, considerada su principal sostén.

La Unión Europea, que intentó sin éxito que las legislativas fuesen pospuestas, desestimó que sean “justas, transparentes y creíbles”, por lo que su reconocimiento al proceso es poco probable.

“Deseo que la Unión Europea haga una reflexión después de estas elecciones”, indicó el expresidente del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero, que lideró procesos de diálogo en Venezuela y actuó ayer como observador del proceso. “¿No reconocer es desentenderse? Hay que comprometerse”.

Los expresidentes de Bolivia Evo Morales, de Ecuador Rafael Correa, y de Paraguay Fernando Lugo, junto a la exsenadora colombiana Piedad Córdoba, están también entre los invitados.

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