Washington (EFE) - Las frecuentes e inusitadas visitas del vicepresidente estadounidense, Dick Cheney, a la CIA habrían sido decisivas para que esa agencia de inteligencia sobredimensionara la supuesta amenaza con armas de destrucción masiva que implicaba Saddam Hussein, según el diario «The Washington Post».
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Según fuentes del gobierno citadas por el diario, desde mediados del año pasado Cheney y varios de sus colaboradores más cercanos visitaron con frecuencia la Agencia Central de Información (CIA).
En esas visitas, el vicepresidente «entrevistó a los analistas que estudiaban los programas de armamento de Irak y los posibles vínculos con (la organización terrorista) Al-Qaeda». Según el diario esto contribuyó a crear «un ambiente en el cual algunos analistas sintieron que se los presionaba para que sus evaluaciones se acomodaran a los objetivos políticos del gobierno». Cheney es un empresario petrolero acusado de fraudes de diverso tipo y de lobby para el sector energético, además de que una empresa satélite -Halliburton-que Cheney dirigió, es una de las principales beneficiarias de la explotación petrolera en Irak.
El gobierno sostuvo durante meses que Irak poseía armas químicas, biológicas o radiactivas, que mantenía vínculos con organizaciones terroristas, y que representaba una amenaza inminente para la seguridad nacional de Estados Unidos.
Con tales argumentos, Estados Unidos invadió Irak el 20 de marzo.
Un «alto cargo de la CIA» dijo al «Post» que las visitas de Cheney y su secretario I. Lewis Libby, «enviaron señales, intencionadas o no, de que se deseaba un determinado producto» de los análisis de la CIA. «Otros funcionarios de la agencia dijeron que a ellos no les influyeron las visitas del vicepresidente o sus asesores», añadió el diario.
«Si bien las visitas del vicepresidente a la sede de la CIA (en Langley, Virginia) tienen precedentes, fueron inusitadas, según funcionarios de inteligencia», indicó el diario.
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