La Guardia Civil española ocupó el centro de recuento de votos y bloquea el referendo catalán
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El gobierno de Rajoy considera que con esta decisión la consulta "ha sido anulada".
Todas estas iniciativas llevaron a los impulsores de la consulta a afirmar que conseguir un millón de participantes mañana sería ya "un éxito desbordante", en palabras de la independentista Asamblea Nacional Catalana (ANC), Jordi Sànchez.
El Gobierno catalán ha convocado a 5,34 millones de personas a votar, dentro de una región cuya población asciende a 7,5 millones.
En rueda de prensa, el líder de la ANC criticó lo que denominó "sitio" del Gobierno español al referéndum soberanista del 1 de octubre y reconoció que "con esta presión puede ser difícil una alta participación".
"Un millón sería un éxito desbordante", dijo Sànchez, después de que en una votación popular informal y no vinculante que tuvo lugar en noviembre de 2014 los participantes fueran 2,3 millones.
Entonces los independentistas convirtieron su inicial objetivo de un referendo en un proceso de participación sin valor legal, a diferencia de ahora, cuando han impulsado medidas desde el Ejecutivo y el Parlamento regionales que han sido suspendidas por los tribunales españoles por ser contrarias a la Constitución.
Mientras tanto, la Policía regional catalana (Mossos d'Esquadra) ha acudido ya a al menos 1.300 colegios de los 2.315 que dice haber dispuesto para la hipotética votación de este domingo con intención de clausurarlos y retirar cualquier material electoral que encuentren.
De ellos, 163 están ocupados por personas que tratan de evitar que sean cerrados y puedan ser empleados como centros de votación.
Este sábado se registraron asimismo concentraciones en diferentes ciudades de España en contra del referendo independentista.
En la capital catalana, Barcelona, varios miles de personas se manifestaron en favor de la unidad de España y contra la consulta mientras enarbolaban banderas españolas y catalanas.
Madrid, Sevilla, Toledo, Palma de Mallorca, Pamplona, Santander, Valladolid, Salamanca, Logroño o Vitoria fueron otras ciudades españolas que albergaron concentraciones de rechazo a los independentistas y en las que en total participaron varios miles de personas.
En ellas se reivindicó la "unidad de España" y la vigencia de la Constitución de 1978, algunos de cuyos artículos fueron leídos al final de los actos para subrayar la ilegalidad de la consulta soberanista catalana.




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