París - La perspectiva de una salida de la crisis económica global se acerca gracias a la inminente aprobación de las primeras vacunas contra el nuevo coronavirus (ver pág. 17), pero a corto plazo el panorama todavía es incierto, dijo ayer la OCDE, el club de los países ricos, revisando a la baja su previsión de crecimiento mundial para 2021: 4,2% frente al 5% calculado anteriormente.
La pandemia persistirá en el inicio de 2021 y pondrá límites al rebote global
La OCDE bajó su previsión de 5% a 4,2%. Dijo que las vacunas traen esperanza para terminar con el gran confinamiento, pero que su generalización llevará tiempo y obligará a muchos países a mantener políticas fiscales expansivas.
-
Para el Financial Times, la tregua entre EEUU e Irán trajo una paz solo momentánea en Medio Oriente
-
Según una investigación del The New York Times, Adam Back es Satoshi Nakamoto
CON FRENO DE MANO. Tras un segundo semestre de parálisis de la actividad debido a la pandemia, la producción tendió a normalizarse (en la foto, en China). Sin embargo, una recuperación total depende de su culminación.
“La perspectiva de una salida de la crisis mejoró gracias a los progresos realizados en la concepción de vacunas eficaces, pero las perspectivas a corto plazo siguen siendo inciertas y la reanudación de la actividad se lleva a cabo a un ritmo vacilante”, dice la OCDE.
El resurgimiento de la pandemia con una segunda ola que puso en aprietos a numerosos países del hemisferio norte y “las medidas de contención decretadas frenaron el ritmo de la reactivación económica mundial, después de que la producción se hundiera en la primera mitad de 2020”, aseveró.
Esta tendencia “perdurará un cierto tiempo, vistos los desafíos que hay que superar, en términos de desarrollo y de logística, antes de poder distribuir una vacuna a gran escala en todo el mundo”, dijo la organización con sede en París.
En cuanto a la respuesta económica, se alineó con el Fondo Monetario Internacional (FMI): las políticas monetarias y presupuestarias actuales, expansionistas, deben seguir. No es el momento de apretar las tuercas.
“Garantizar que la deuda sea una carga soportable será una prioridad únicamente cuando la reactivación esté encarrilada”, dijo la organización.
“Por primera vez desde el inicio de la pandemia, se ve esperanza en un futuro alentador”, dijo, sin embargo, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en su informe semestral, publicado ayer.
La OCDE también corrigió levemente su cálculo para 2020, pero esta vez al alza: el producto bruto interno (PBI) mundial retrocederá finalmente 4,2% frente al 4,5% previsto en sus previsiones anteriores, publicadas en septiembre.
La pandemia ha provocado hasta el momento al menos 1,4 millones de muertos y más de 62,7 millones de contagios en todo el mundo.
En Brasil, por ejemplo, uno de los países más castigados, con más de 172.000 muertos, se espera que el PBI retroceda un 6% este año y avance 2,6% el próximo.
“La fuerte respuesta de la política fiscal y monetaria logró evitar una contracción económica más aguda” en ese país, indicó la OCDE en su informe.
En México, la economía crecerá 3,6% en 2021, tras contraerse un 9,2% este año, apuntó la organización, que advirtió que el mayor desafío será contener nuevos brotes de covid-19.
El mundo recuperará su crecimiento previo a la crisis sanitaria a finales de 2021, cuando en general todos los países saldrán de la zona roja: 3,2% en Estados Unidos, 3,6% en la eurozona, 7,9% en India y 8% en China, el único país que no cerrará 2020 con cifras negativas ya que crecerá un 1,8%.
Para 2022, la OCDE prevé un crecimiento mundial de 3,7%.
La OCDE pide claramente que nadie se haga ilusiones: “Vivir todavía con el virus seis o nueve meses más va a ser complicado”.




Dejá tu comentario