29 de enero 2004 - 00:00

La prensa mostró más enojo que autocrítica

Andrew Gilligan, el periodista de la BBC que entrevistó al científico David Kelly -quien se suicidó al quedar en evidencia que había criticado al gobierno por su política en torno a Irak-, salió muy mal parado de la investigación independiente finalizada ayer. Su futuro es una incógnita.
Andrew Gilligan, el periodista de la BBC que entrevistó al científico David Kelly -quien se suicidó al quedar en evidencia que había criticado al gobierno por su política en torno a Irak-, salió muy mal parado de la investigación independiente finalizada ayer. Su futuro es una incógnita.
Londres (EFE) - «Los altos funcionarios de una organización deben aceptar responsabilidad por sus acciones. He crecido creyendo que uno no puede elegir sus críticas, y estas críticas han sido definitivas», escribió en un comunicado Gavyn Davies, hasta ayer director de la prestigiosa emisora BBC, para explicar su renuncia.

Durante la reciente guerra en Irak, los laboristas calificaron a la BBC como la Bagdad Broadcasting Corporation mientras que los conservadores la tildaron de Blair Broadcasting Corporation en una disputa política que terminó con la cadena en el ojo de la tormenta por el caso Kelly (ver aparte).

En su larga historia, la cadena pública se destacó por ser siempre muy crítica de los gobiernos de turno, tanto laboristas como conservadores. Uno de sus máximos enemigos fue la ex premier conservadora Margaret Thatcher, quien en muchas oportunidades acusó a la emisora de ser «laborista y anticonservadora».

•Repercusiones

Una de las peleas más famosas de la BBC con la «dama de hierro» fue durante la Guerra de las Malvinas (1982), cuando su noticiero llamó a los soldados locales como «tropas británicas», mientras que la premier exigía que se las llamara de «nuestras tropas».

El alejamiento del economista Davies, de 55 años, tuvo repercusiones mayoritariamente de desacuerdo con el juez Brian Hutton en la prensa del país, a excepciones de escasos ejemplos.

Para
Michael White, editor político del «The Guardian», el juez «fue muy severo con la BBC, con razón en algunas cosas. Pero creo que ha sido muy generoso con el gobierno británico y algunos funcionarios».

Quentin Letts
, editor del «Daily Mail», calificó al informe del magistrado como «muy ingenuo acerca de cómo funciona la política moderna» y agregó que ayer «fue el peor día para el periodismo independiente».

Para el editor político del conservador « Sunday Times», David Cracknell, quien se expresó «sorprendido y decepcionado», la cuestión pasa porque «el gobierno pueda responder a preguntas más complejas, especialmente por qué lanzó la guerra contra Irak».

El editor asociado del «Financial Times»,
Philip Stephens, defendió el informe porque «la BBC y cualquier periodista de los medios debe analizar más cuidadosamente la calidad de su material periodístico cuando cubra de ahora en más temas políticos».

En la misma línea se expresó
Kamal Ahmed, editor político del dominical «The Observer», para quien la conclusión «era lo que esperaba. La BBC hizo bien en anunciar la renuncia de su presidente».

•Implicancias

Boris Johnson, columnista del «Daily Telegraph», advirtió que «el periodismo del país deberá prestar atención de aquí en más a lo que dice y a quien acusa».

Al menos hasta ayer, la BBC se caracterizó por ser independiente del gobierno de turno, pese a ser estatal, y por autorregularse, a través de un llamado consejo de gobernadores, además de la calidad de sus noticieros, documentales y entrevistas exclusivas con funcionarios de gobiernos internacionales.

La cúpula del «gigante» de la radiotelevisión británica anunció que se reunirá mañana para analizar las implicancias del informe Hutton.

Según la última encuesta realizada por la consultora YouGov, 75% de la población considera que la BBC «es un órgano público necesario para la información» y 30 por ciento opina que «debería modernizarse».

Dejá tu comentario

Te puede interesar