27 de septiembre 2021 - 00:00

La UE mira el futuro del país líder con gran incertidumbre

Bruselas - En momentos en que la Unión Europea enfrenta varios desafíos fundamentales para su supervivencia, la partida de la canciller alemana Angela Merkel provoca temor a un vacío de poder en el bloque, aunque también la esperanza de una renovación.

La partida de Merkel, que será efectiva una vez que se haya formado un nuevo Gobierno, tiene lugar en un momento en que la UE tiene que hacer frente a cuestiones cruciales a corto y medio plazo: cómo reaccionar y sobrevivir a la crisis climática, el reajuste de las relaciones con Washington y la recuperación económica tras la pandemia de coronavirus.

En los últimos meses los dirigentes de la Unión Europea (UE) multiplicaron los homenajes y agradecimientos a quien ha liderado Alemania desde 2005, igualando en longevidad al canciller de la reunificación, Helmut Kohl (1982-1998).

Para el politólogo germano-griego Janis Emmanouilidis, del grupo de reflexión Centro de Política Europea, no quedan dudas de que la partida de Merkel marca “el fin de una era” para la UE.

“Por supuesto que su salida deja un vacío”, dijo. En su visión, Merkel tuvo que hacer frente a una “crisis permanente” de la UE en sus 16 años como canciller de Alemania.

Entre esas crisis destaca el colapso financiero de 2008, la oleada migratoria, el brexit y la pandemia, todos momentos críticos en los que mostró “continuidad y firmeza”.

Para Emmanouilidis, el próximo jefe de Gobierno en Alemania deberá “crecer para alcanzar esa envergadura”.

Sin embargo, el viejo conocedor de los entretelones de la UE y expresidente de la Comisión Europea Jean-Claude Juncker no parece muy convencido de que el papel de Merkel haya sido siempre el de hallar salidas.

Polémica

“Es una narrativa nacional muy alemana, según la cual (Merkel) ha sido siempre el origen de las soluciones en las crisis más graves”, dijo Juncker al diario belga Le Soir.

La excanciller española Ana Palacio, en tanto, apuntó en un artículo que Merkel adoptó la estrategia de “esperar hasta que momentos de desesperación permitieran medidas de desesperación”. Esa política, apuntó, hizo que la UE logre “mantenerse intacta, pero también le permitió evitar posiciones claras en asuntos importantes” y mencionó como ejemplos los casos de “autócratas” como los gobiernos de Hungría y Polonia.

Postulantes

La pregunta es quién podrá ocupar el vacío político a nivel europeo dejado por Merkel.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, “intentará usar más su influencia si es reelegido en abril”, apuntó Emmanouilidis. Un diplomático de la UE sugirió que la presidenta de la Comisión Europea Ursula von der Leyen -exministra de Merkel y su confidente desde hace mucho tiempo- podría buscar aumentar su poder político. En caso de un cambio de mando, Polonia también podría desempeñar un papel mucho más importante en Bruselas que antes.

En ese país, Donald Tusk, expresidente del Consejo de la UE, quiere desafiar al partido gobernante conservador de derecha Ley y Justicia (PiS), que está en abierto desacuerdo con el bloque sobre su respeto del Estado de derecho.

Francia

Para el experto Eric Maurice, de la Fundación Robert Schuman, las elecciones alemanas abren una fase de “incertidumbre”, pero no cree en un “vacío” pos-Merkel. “Francia ya está tomando iniciativas”, señaló.

Maurice se refiere en particular a una cumbre de la UE sobre defensa y seguridad que Macron planea en la primera mitad de 2022, ya bajo la presidencia francesa de la UE, que comenzará en enero.

Desde entonces, y hasta las elecciones en abril en ese país, “se abre para Macron una ventana, que se cierra a mediados de marzo. El calendario es muy importante para Macron”, concluyó.

Agencia AFP

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