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Lacalle Pou toma partido en la interna del Mercosur: apoya el plan de Brasil para flexibilizarlo

El presidente electo de Uruguay aclaró, no obstante, que primero esperará a ver cómo se desarrolla la relación entre Jair Bolsonaro y Alberto Fernández. Giro en la diplomacia regional.

Montevideo - El presidente electo de Uruguay, Luis Lacalle Pou, manifestó ayer sus intenciones de flexibilizar el Mercosur para que los estados miembro puedan sellar acuerdos de comercio de forma bilateral con otros países.

Lacalle Pou, un exsenador del centroderechista Partido Nacional que asumirá el 1 de marzo al frente de una alianza electoral de partidos, mantuvo ayer una reunión con el saliente gobernante Tabaré Vázquez y, al finalizar, aseguró a la prensa que tiene “claras las tensiones” que atraviesan el Mercosur, con fricciones recientes entre el presidente brasileño, el ultraconservador Jair Bolsonaro, y el electo mandatario argentino, el peronista Alberto Fernández.

El electo mandatario uruguayo se dijo partidario de una “flexibilización” del bloque comercial que fundaron Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay en 1991, un término que refiere a la posibilidad de modificar la normativa interna para permitir que cada socio negocie acuerdos comerciales de forma independiente, una postura que defiende Bolsonaro y que, en la anterior cumbre, había sido respaldada por el saliente gobierno de Mauricio Macri.

Sin embargo, Lacalle Pou opinó que ante la “posibilidad de aparentes fricciones en el bloque” una flexibilización podría fragilizar más al Mercosur, por lo que se dijo partidario de esperar “primero” a “ver cómo se viabiliza la relación entre los Estados miembros” con los gobiernos entrantes.

Desde junio de 2001, por la conocida como Resolución 32 adoptada un año antes, los socios sudamericanos no pueden firmar acuerdos comerciales sin la anuencia de los demás integrantes del bloque. Brasil comenzó este año tratativas con Estados Unidos para alcanzar un acuerdo bilateral, lo que motivó el interés acelerado de su gobierno por reforma esa disposición.

Diplomacia

El exsenador también dio las primeras señales de cómo será su política exterior, la cual se apartará bastante de la diplomacia que llevó adelante durante quince años el Frente Amplio (izquierda). Anunció que apoyará la reelección de Luis Almagro frente a la Organización de Estados Americanos (OEA) porque está “mayoritariamente de acuerdo con la política llevada a cabo” por su compatriota.

Durante su mandato, la que era su fuerza, el FA lo expulsó de sus filas por sus duras críticas al gobierno venezolano de Nicolás Maduro, al que cataloga de “dictadura”, y por ello el actual gobierno uruguayo rechazó apoyar su continuidad al frente de la organización.

Según Lacalle Pou -cuya victoria ante el FA en balotaje fue saludada por Estados Unidos ayer-, para su decisión sopesa además la nacionalidad de Almagro. “¿Cuánto va a pasar hasta que tengamos a un uruguayo en la secretaría general de la OEA?”, se preguntó.

El presidente electo anunció, además, que el país se retirará de dos grupos internacionales creados con el objetivo de buscar de una salida democrática para la crisis venezolana: el Mecanismo de Montevideo y el Grupo Internacional de Contacto (GIC).

El Mecanismo de Montevideo, que propicia una salida de la crisis venezolana sin intervencionismos, atrajo el interés de Fernández, quien revisará la posición Argentina en el plano internacional, acercándose a la que mantiene México.

“Cuando se atomiza esa diplomacia puede perder eficacia y eficiencia entonces la superpoblación de grupos a nosotros no nos convence y menos cuando tiene un carácter de afinidad ideológica. Nosotros integramos las Naciones Unidas, la OEA, el Mercosur y otros estrados y ahí se va a hacer escuchar nuestra voz”, agregó Lacalle Pou.

No manifestó, en cambio, una posición precisa sobre una eventual integración por parte de su país al Grupo de Lima, que agrupa a gobiernos de centroderecha y derecha que se reúnen periódicamente para debatir sobre la crisis venezolana, presionando por una transición que comience con la expulsión de Maduro del poder.

Por su parte, el expresidente uruguayo y electo senador, José Mujica, dio muestras ayer de la molestia del frenteamplismo con Almagro y su papel en la OEA.

Durante una visita a México donde se reunió con el exiliado Evo Morales, dijo que “la conducta de la OEA contemporánea es bastante lamentable”.

Al ser consultado sobre el proceso en el que Almagro buscará repetir como secretario general del organismo en 2020, agregó: “la visión de América Latina desde Washington (sede de la OEA) no es la visión de América Latina desde nuestro pueblo de indígenas, apretados, olvidados, sometidos, pisoteados”.

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