Londres - Un jurado popular británico culpó ayer de la muerte de la princesa Diana de Gales y su novio, Dodi Al Fayed, al chofer de su limusina -que iba bebido- y a los paparazzi que perseguían a la pareja aquel trágico 31 de agosto de 1997 en París.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El veredicto, emitido por el Tribunal Superior de Londres, echó por tierra la teoría que atribuía el siniestro a una conspiración, defendida con tozudez por el millonario egipcio Mohamed Al Fayed, padre de Dodi, que se declaró «decepcionado» por la resolución. Por el contrario, los hijos de la princesa, los príncipes Guillermo, de 25 años, y Enrique, de 23, dieron las gracias al jurado y afirmaron en un breve comunicado: «Estamos de acuerdo con el veredicto». Diana, de 36 años, falleció junto a Dodi Al Fayed, de 42, y al conductor del vehículo, Henri Paul, al colisionar el Mercedes en el que viajaban a gran velocidad contra una columna del túnel del parisino puente del Alma cuando eran acosados por varios paparazzi.
Más de diez años después de un hecho que conmocionó al mundo, el jurado, integrado por seis mujeres y once hombres seleccionados al azar, concluyó en que la tragedia fue un homicidio por imprudencia de Henri Paul y de los fotógrafos perseguidores. El accidente ocurrió como consecuencia de «la muy negligente conducción de los vehículos perseguidores y del Mercedes», que circulaba con Paul al volante, bajo los efectos del alcohol, concluyó el jurado después de cuatro días de intensas deliberaciones.
Sin embargo, el veredicto -alcanzado por mayoría de nueve votos contra dos- subraya que Diana y Dodi pudieron haber salvado la vida si hubieran llevado puestos cinturones de seguridad. Dos pericias policiales previas (una francesa y otra inglesa) llegaban a las mismas conclusiones que el jurado.
Dejá tu comentario