Gaza (ANSA, EFE, DPA) --Al menos 11 palestinos y dos israelíes murieron ayer en la Franja de Gaza en una masiva incursión lanzada por el ejército de Israel y calificada por el primer ministro Ariel Sharon como «necesaria» para hallar una solución al conflicto en la región. En la ofensiva, un helicóptero disparó dos misiles contra las oficinas de Yasser Arafat, mientras el líder palestino se encontraba reunido con el enviado especial de la Unión Europea (UE), Miguel Angel Moratinos.
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«Los misiles cayeron a unos veinte metros» de la sala de reuniones de las oficinas de Arafat en Ramallah, en Cisjordania, sin provocar víctimas, dijo el vocero de Moratinos, Javier Sancho. El informante explicó: «Todos estamos vivos», pero rehusó dar más detalles ni comentarios a la espera de las reuniones que Moratinos debe celebrar hoy.
La ofensiva israelí en la Franja de Gaza, en la cual murieron siete palestinos y dos soldados israelíes, se inició en la madrugada a través del uso de unidades de infantería, tanques e incluso barcos, apoyados por aviones F-16 y helicópteros Apache. Otros dos palestinos murieron baleados cerca de la colonia judía de Netzarim, en el centro del mismo territorio autónomo, y dos más, que llevaban explosivos, fueron abatidos en Cisjordania. Helicópteros israelíes destruyeron, por otro lado, con cohetes un edificio de los servicios de seguridad palestinos al sur de la Franja de Gaza y un puesto de la policía palestina en una localidad cercana a Belén.
Por su parte, Sharon afirmó que el ejército había «recibido un programa de acción dirigido contra las organizaciones terroristas y las estructuras de la Autoridad Palestina (AP) que les ayudan». «Estas medidas son necesarias para llegar a una situación» que permita la puesta en marcha de un proceso político capaz de resolver el conflicto israelí-palestino, agregó.
Pero en Washington, el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, criticó explícitamente a Sharon, a quien urgió a «mirar detenidamente» si la política de firmeza que adoptó respecto de los palestinos es eficaz. En tanto, el jefe de la diplomacia israelí, Shimon Peres, afirmó no tener ninguna intención de abandonar el gobierno de unidad nacional de Sharon pese a la línea dura que este último ha adoptado en contra de los palestinos. Peres estimó, sin embargo, que el gobierno debía «esforzarse por llegar lo antes posible a un alto el fuego que abra la vía a una solución política». «Estamos en una situación extremadamente grave, se ha derramado demasiada sangre, ha habido demasiadas víctimas, demasiada desesperación», dijo Peres.