París - China pisó el acelerador en sus importaciones de granos, animando el mercado mundial y haciendo subir los precios, en un contexto de guerras comerciales, cerdos que alimentar y angustia general por la pandemia de covid-19.
Las causas del auge importador chino que beneficia a Argentina
-
Reabre el estrecho de Ormuz y se reactiva la ruta clave del petróleo
-
Trump: "EEUU colaborará con Irán para desenterrar y eliminar restos nucleares"
Entre enero y agosto, las importaciones de China aumentaron 137% interanual en el caso del trigo (4,99 millones de toneladas), 50% en el del maíz (5,59) y 15% en el de la soja (64,74), según los servicios aduaneros del país.
“Un primer elemento para este aumento”, que benefició a Europa, “es la política comercial de Donald Trump, que obligó a China a diversificar sus proveedores”, señaló un agente comercial que pidió mantener el anonimato.
La rápida reconstrucción de la población de cerdos china, tras dos años de fiebre porcina africana que diezmó su producción, ha sido otra de las razones. “La recuperación llegó este año, lo que estimuló el precio del maíz”, explicó Huang Jikun, del centro chino para la política agraria de la Universidad de Pekín.
Un tercer elemento que disparó las importaciones chinas fue la incertidumbre ligada a la crisis sanitaria. “Está claro que el Gobierno quiso limitar los riesgos” de una escasez alimentaria, señaló Sebastien Abis, investigador del Instituto de Relaciones Internacionales y Estratégicas (Iris) de París.
Una preocupación de primer orden ya que la “gran hambruna” de la época maoísta, entre 1959 y 1961, “fue traumática para la generación que hoy está en el poder en China”, afirmó Abis.
Aun cuando China se encuentra hoy a la cabeza de casi toda la producción agrícola, es también el primer importador, “porque aunque solo necesite comprar entre el 5% y el 10% de lo que consume, son cantidades enormes” que tienen un impacto en los mercados, explicó Abis.
Si bien es difícil prever hasta cuándo va a seguir la fiebre importadora de China, según Abis, Pekín “no pondrá en riesgo su seguridad nacional y seguirá presente en el mercado mundial para completar su producción local”.
Aunque es difícil saber si Europa podrá seguir aprovechándose de la voracidad china, ya que la firma del acuerdo de libre comercio con quince países de Asia y del Pacífico, conocido como RCEP, “podría ser el preludio del fin de las tensiones comerciales” en la zona, consideró Marc Zribi.




Dejá tu comentario