Llama olímpica se apagó en medio de tumultos en París

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París (EFE, AFP, DPA, ANSA, Reuters) - La antorcha olímpica de los Juegos de Pekín 2008 recorrió ayer las calles de París en medio de manifestaciones en favor del Tíbet y de los derechos humanos en China, que derivaron en tumultos e incidentes que obligaron a apagarla y a protegerla en un autobús.

Como sucediera en la víspera en Londres, el paso de la antorcha olímpica no tuvo nada de festivo y se convirtió en una manifestación en contra del régimen chino y, en particular, en favor del pueblo tibetano víctima de una dura represión en las últimas semanas.

La llama olímpica apenas fue visible en la capital francesa antesde que anoche se embarcara con destino a San Francisco, Estados Unidos, donde también se esperan protestas. De hecho, tres manifestantes fueron detenidos ayer tras escalar los cables del célebre puente Golden Gate en protesta contra el gobierno chino. Con todo, lograron desplegar un cartel gigante que decía «Un mundo, un sueño, Tíbet libre», y ondear una bandera tibetana. En tanto, Hillary Clinton salió a pedirle a George W. Bush que no asista a la fiesta inaugural de los juegos. Las autoridades de esa gran ciudad del oeste de Estados Unidos, en la que un tercio de la población es de origen asiático, se preparan para desplegar centenares de policías por todo el camino de la antorcha, que el viernes llegará a Buenos Aires.

Pese al impresionante dispositivo de seguridad organizado ayer en París, compuesto por unos 3.000 agentes, la lluvia de incidentes obligó a suspender la última parte de los 28 kilómetros del recorrido y la llama llegó al estadio de Charléty en un nada vistoso autobús, lejos del clamor popular que se le suele dedicar al símbolo olímpico.

Antes, también había sido protegida en varios tramos, su recorrido fue modificado para acortarlo y se anularon algunas de las recepciones previstas para el fuego olímpico, como la del Ayuntamiento.

El paseo de la antorcha olímpica por la capital francesaimplicó varias decenas de arrestados, entre ellos funcionarios electos y, en algunos casos, con matafuegos listos para apagarla.

Desde que el fuego de los Juegos de Pekín 2008 hubo comenzado su recorrido en la Torre Eiffel pasado el mediodía, su paso por París se convirtió en una carrera de obstáculos que obligaron a los organizadores a montarla en varias ocasiones en un autobús para poder avanzar.

  • Fuego

    La Prefectura de Policía de París confesó que en una ocasión se vieron obligados a apagar la llama por un problema técnico, pero diversos testigos aseguraron que el fuego desapareció en más ocasiones. Una información difícil de confirmar ante el caos del recorrido, abarrotado por banderas del Tíbet y rodeado de un inédito dispositivo de seguridad que apenas permitía apreciar la antorcha.

    El símbolo olímpico descendió los escalones de la Torre Eiffel en manos del ex atleta francés Stéphane Diaganá, oro mundial en 1997 en los 400 metros con vallas, una metáfora del recorrido plagado de obstáculos que aguardaba a la antorcha.

    Apenas abandonó la explanada de la Torre Eiffel, comenzaron los incidentes. Decenas de manifestantes trataron de acceder a la llama y se toparon con el dispositivo de seguridad compuesto de un blindaje de motos, agentes y guardaespaldas que impedían acercarse a menos de 200 metros del cortejo.

    El trayecto, que inicialmente debían cubrir 80 relevistas, en su mayoría deportistas en actividad o retirados, con una discreta insignia «por un mundo mejor», también movilizó un helicóptero y barcos en el Sena, y se cerraron varias estaciones de subterráneo.

    Aunque los manifestantes no lograron acceder al fuego olímpico, sí consiguieron frenarlo lanzándose al recorrido y obligando a la policía a desalojarlos por la fuerza, lo que provocó impactantes enfrentamientos. A medida que pasaba el tiempo se acumulaba el retraso, a lo que se sumaron las constantes manifestaciones de organizaciones de derechos humanos.

    Especialmente activa fue Reporteros Sin Fronteras (RSF), que tiene su sede en París y que ya había interrumpido el pasado día 24 la ceremonia de encendido de la antorcha en la localidad griega de Olimpia.

    Los responsables de RSF pidieron al presidente francés, Nicolas Sarkozy, que «tenga en cuenta el clamor popular» y boicotee la ceremonia inaugural de los Juegos como medida de presión, reclamo al que se sumaron decenas de diputados que se manifestaron en la Asamblea Nacional al paso de la antorcha. Los parlamentarios desplegaron una pancarta en favor de los derechos humanos en China y cantaron «La Marsellesa».
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