Llega la ayuda internacional a Bangladesh mientras cientos de personas siguen desaparecidas
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Esas dificultades en reunir informaciones procedentes de zonas inaccesibles hacen que los balances de víctimas difundidos señalen cifras muy diferentes, que algunas veces incluso se duplican.
"Hasta ahora registramos1595 muertos, pero esa cifra está aumentando", afirmó Mahatab Uddin Zamader, uno de los miembros del gabinete de crisis.
"Se podrían encontrar muchos cadáveres" en dos distritos "devastados" a los que los equipos de socorro no pudieron llegar, explicó el viernes Mohammad Ayub Mia, miembro del ministerio de Gestión de Catástrofes Naturales.
El ciclón Sidr, una impresionante masa blanca de 500 kilómetros de diámetro, azotó con vientos de 240 kilómetros por hora los distritos costeros cercanos a la frontera con el estado indio de Bengala Occidental.
Los habitantes de Jhalokati, ciudad de la muy afectada costa sur, narraron su "terror" cuando los vientos y las lluvias torrenciales azotaron sus casas.
"Jamás ví escenas tan terribles. Fue un infierno. Ví despegarse de las casas decenas de techos de chapa", contó Manik Roy, un empresario de 50 años, vecino de esa ciudad situada a 140 km de Dacca.
"Unas 500 personas nos refugiamos en un edificio público. Los cristales de las ventanas estallaron y tuvimos la impresión de que todo el edificio temblaba", añadió.
Las autoridades calificaron el ciclón de la peor tempestad en los últimos años en un Bangladesh donde un huracán causó en 1970 medio millón de muertos y un maremoto dejó en 1991 unas 138.000 víctimas.
Para evitar balances tan trágicos, las autoridades evacuaron antes de la llegada del ciclón a unas 250.000 personas, que durmieron en refugios anti-ciclones construidos en la costa.
Sin embargo, el ministerio de Gestión de Catástrofes Naturales teme "enormes daños materiales" en este país musulmán, uno de los más pobres del mundo, donde 40% de sus 144 millones de habitantes viven con menos de un dólar al día.
La mayor parte de las víctimas murió a causa de la caída de árboles en sus pobres casas de bambú o paja.
Fuentes oficiales también advirtieron que los heridos pueden ascender a miles.
Para socorrer a los afectados, la marina envió cinco barcos cargados de víveres y medicinas. La Unión Europea desbloqueó una ayuda de 1,5 millones de euros y Estados Unidos propuso su colaboración.
El este de la India también se vio afectado por el ciclón, si bien sólo causó un muerto y la destrucción de un millar de chozas.
El ciclón Sidr, que se ha transformado en una fuerte depresión atmosférica, debe llegar el sábado al estado indio de Assam.
Los ciclones son frecuentes en octubre y noviembre en el golfo de Bengala, bordeado por las costas orientales de India, el sur de Bangladesh y el oeste de Birmania.




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