25 de octubre 2002 - 00:00

Los secuestradores chechenos mataron ya a una mujer

Moscú (AFP, EFE, Reuters, ANSA, DPA) - Unas 700 personas seguían anoche retenidas como rehenes en un teatro de Moscú a manos de un comando terrorista que exige el fin de la guerra en Chechenia y que mató a una joven.

El presidente ruso Vladimir Putin declaró que la toma de rehenes «fue planificada en los centros terroristas extranjeros», durante una intervención en la televisión. Putin pidió a los servicios especiales «preparar la liberación de los rehenes garantizándoles la máxima seguridad».

Sin embargo, al cierre de esta edición no se vislumbraba ninguna solución y la situación de los retenidos era dramática, ya que sus captores no permiten que se les entregue comida.

El líder del partido reformista Iabloko, Grigori Iavlinski, conocido por su oposición a la cruenta guerra en Chechenia, que ha dejado al menos 100.000 muertos, llegó al lugar de los hechos poco antes de medianoche pero no logró convencer a los rebeldes para que liberen a más rehenes.

Los cerca de 50 miembros del comando -la mitad de ellos, mujeres-se negaron a liberar a más personas, exigen de Moscú un cese de las hostilidades y la retirada de las tropas rusas de la república independentista en siete días.

«Elegimos luchar para recuperar la libertad de nuestro pueblo checheno y el lugar donde debamos morir poco nos importa», dijo una mujer cubierta con un velo negro islámico y presentada como miembro del comando a la televisión satelital qatarí Al Jazeera.

Los rehenes se dirigieron a Putin para pedirle «detener la guerra en Chechenia», en un llamado leído por uno de ellos, autorizado a salir del teatro.

Putin se entrevistó en forma telefónica con el presidente norteamericano George W.Bush y con el canciller alemán Gerhard Schröder, que le manifestaron su solidaridad, al igual que otros responsables extranjeros. Por otra parte, el Consejo de Seguridad de la ONU condenó en forma unánime ayer la toma de rehenes y pidió su inmediata liberación sin condiciones.

• Inspiración

El comando rebelde parece haberse inspirado en la operación chechena llevada a cabo en la ciudad de Budennovsk (Cáucaso ruso) en junio de 1995, donde una sangrienta toma de rehenes había conducido a Moscú a acordar un alto el fuego con los independentistas. Los rusos llevaban adelante entonces su primera guerra de Chechenia (1994-1996). Pero una concesión de este tipo por parte del Kremlin parece improbable hoy.

Las dos partes adelantaron versiones divergentes en lo concerniente a la muerte de una joven. Los servicios especiales rusos (FSB) afirmaron que se trataba de una rehén que había intentado escapar el miércoles por la noche, al comienzo de la operación de los rebeldes. Por su parte, miembros del comando declararon que la víctima no era una rehén sino que había intentado ingresar al teatro pese a las advertencias lanzadas en su contra, lo que los condujo a considerarla como un agente de inteligencia y a dispararle. Su cuerpo fue evacuado ayer por la tarde.

Los rebeldes liberaron a cerca de cuarenta rehenes desde el miércoles por la noche, pero afirmaron que no habrá nuevas liberaciones.

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