Lula: "La economía aún es vulnerable"
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«No estoy dispuesto a llevar a Brasil a una aventura. Prefiero mantener mi plan, que es el único que cabe en la economía brasileña, que es el plan de la certeza, de la credibilidad», sostuvo el mandatario. Admitió, sin embargo, que las cosas podrían no ir tan rápido como le gustaría.
«Ciertamente, la economía brasileña va a crecer, si no tanto como nos gustaría, al menos tanto como le sea posible crecer», dijo. En este sentido, las expectativas del mercado parecen ir enfriándose. Según la última encuesta semanal del Banco Central, los principales analistas del mercado financiero brasileño redujeron por quinta semana consecutiva sus previsiones de crecimiento para este año, pasando a 3,5% frente a 3,54% de la semana anterior. A comienzos de marzo los analistas estimaban un crecimiento de 3,7%.
• No hay crisis
Por otra parte, el presidente Lula negó que las divergencias internas y el caso Waldomiro Diniz (un ex asesor del jefe de Gabinete, José Dirceu, involucrado en un escándalo de corrupción) hayan sumido al país en una «crisis».
«El hecho de tener divergencias políticas, el hecho de tener contradicciones, está lejos de poder decir que existe una crisis», declaró, a la vez que atribuyó la agitación política a intereses electorales, vinculados a la preparación de los comicios municipales de octubre. «¿Será que algunos tienen miedo de que el Partido de los Trabajadores gane en demasiadas ciudades?», se preguntó.
Asimismo, pidió comprensión ante la proliferación de reclamos, alegando que sus poderes no son los de Dios. «No esperen que sea más que un presidente de la república. Sólo dispongo de la Constitución, no tengo los poderes de Dios para hacer los milagros que algunos piensan que debo hacer, sobre todo en relación con las municipalidades y los gobiernos de los estados», afirmó.



