4 de julio 2005 - 00:00

Lula prepara un gobierno de centro y sin Meirelles

Henrique Meirelles
Henrique Meirelles
Brasilia (AFP, ANSA, diarios locales) - Lula da Silva anunciará esta semana, probablemente hoy, un nuevo gabinete con mayor presencia del centrista Partido del Movimiento de la Democracia Brasileña (PMDB) y sin la presencia de funcionarios acusados de corrupción, entre ellos, el titular del Banco Central, Henrique Meirelles.

Acosado por denuncias que afectaron a dirigentes de su gobierno del más alto nivel, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva hizo ayer un reconocimiento implícito de que los hechos de corrupción existieron, mientras se apresta a iniciar una nueva etapa que podría orientar su administración cada vez más lejos de los postulados originarios del Partido de los Trabajadores (PT). «Seremos implacables con adversarios y con aliados que crean que pueden seguir usando el dinero público para quedar ricos», dijo Lula en un mensaje pronunciado en la XV Reunión del Foro de San Pablo. «Tengo conciencia de una cosa: sería impensable que yo fuese a gobernar este país cuatro años y que no hubiese problemas», agregó el mandatario.

«Muchas veces, cuando alguien decía que éramos pobres debido al imperialismo, yo decía: 'Puede ser hasta una media verdad'. Pero la otra parte de la verdad es que en este país de América latina no siempre tuvimos dirigentes que fuesen correctos para su pueblo con el dinero público»,
señaló Lula en el foro que reúne a partidos de izquierda latinoamericanos.

El presidente prepara una reforma de su gabinete, que podría ser anunciada hoy, con el apoyo del sector progubernamental del PMDB, cuyas principales figuras son el ex presidente José Sarney y el titular del Senado, Renán Calheiros.

Según la prensa brasileña, el cambio tiene como objetivos ampliar la presencia del PMDB, licenciar a los funcionarios que el año próximo pelearán por cargos electivos y eliminar del gobierno a quienes sean investigados por cargos de corrupción.

Hasta ahora, el PMDB ocupa los ministerios de Comunicaciones y de Previsión Social, y recibiría también otros dos: los de Salud y de Minas y Energía. Entre los funcionarios que deberán abandonar el gobierno por sospechas de corrupción se menciona al ministro de Previsión, Romeo Jucá; y al presidente del Banco Central, Henrique Meirelles, acusado de evasión entre otros delitos, quien sería reemplazado por el número dos del Ministerio de Hacienda, Murilo Portugal.

Portugal fue representante de Brasil ante el Fondo Monetario Internacional (FMI) y trabajó como técnico en todos los gobiernos de la década pasada. La llegada de Portugal estaría acompañada de una rebaja en las tasas de interés y de un plan antiinflacionario ideado por el ex ministro de Economía de la dictadura, Delfim Netto. Hace dos semanas, la crisis provocada por las denuncias de corrupción formuladas por el presidente del Partido Laborista Brasileño (PTB), el diputado Roberto Jefferson, obligó la salida del jefe de Gabinete, José Dirceu.

No obstante, las denuncias de Jefferson prosiguieron, y el sábado la revista «Veja» publicó nuevos documentos que comprometen la situación de importantes figuras del PT como su titular,
José Genoino; su secretario general, Silvio Peralta; y su tesorero, Delubio Soares.

• Crédito

Según «Veja», el publicista Marcos Valerio pagó en julio de 2004 una de la cuotas de u$s 148.900 de un crédito de un millón de dólares que solicitaron Genoino y Soares en 2003 para el PT con el aval del propio Valerio.

Jefferson había denunciado a Soares y Valerio por pagar «mensualidades» de 12.000 dólares a diputados de los partidos Progresista y Liberal para que apoyen al gobierno en el Parlamento.

«Delubio debe dar explicaciones»,
declaró Genoino, quien se desligó del escándalo y anunció que mañana el PT decidirá la situación de la conducción partidaria acosada por las denuncias.

Por su parte, el opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) pidió al presidente brasileño que no se presente para su reelección en los comicios de 2006, tras los escándalos por los presuntos sobornos en el Congreso.

«Lula necesita llegar al último día de su gobierno y si Dios quiere tendrá una salida honrosa. Lula precisaría decir claramente que no es candidato a la reelección»,
afirmó el jefe del bloque el PSDB en el Senado, Arhur Virgilio, a la edición digital del diario brasileño «O Globo». En el mismo sentido, el gobernador del Estado de San Pablo y precandidato presidencial por el PSDB, Geraldo Alckmin, afirmó que el gobierno de Lula no consigue salir de la crisis. «El gobierno está navegando sin rumbo en la crisis y es atropellado constantemente por los acontecimientos», dijo Alckmin al diario «Estado de Sao Paulo».

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