Madrid - Sin alcanzar las cifras de criminalidad escalofriantes de ciudades latinoamericanas, Madrid y otras grandes urbes españolas sufren una crisis de inseguridad ciudadana que provoca fuerte temor a sus habitantes. Las encuestas del estatal Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) marcan que la preocupación sobre el tema sólo está por detrás del desempleo y el terrorismo y, como dato sintomático, se estima que a fines de este año habrá instalado un millón de alarmas domiciliarias en todo el país.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Mientras el ministro del Interior socialista, José Antonio Alonso, exhibe cifras de que la criminalidad bajó 3% en el primer semestre del año, la sensación pública es exactamente la inversa.
Cada día en Madrid y alrededores se cometen 700 delitos, y sólo 40 policías patrullan la ciudad de noche, según cifras esgrimidas por Trinidad Jiménez, jefa del bloque del PSOE -opositor- de la Legislatura de la capital española. «Durante 2003, una media de 101 madrileños fueron asaltados cada día», indicó Jiménez.
Los delitos más aberrantes, como asesinatos, suelen estar asociados a ajustes de cuentas entre bandas o violencia doméstica, pero cada vez son más frecuentes las escenas de pavor en plena vía pública. En el último año, la cifra de asesinatos en la capital se acercó a cien víctimas. Un dato alentador es que la mayor parte de esos crímenes resulta esclarecida (86% en los primeros cinco meses de 2004, según la policía).
Según el PSOE, en algunos distritos muy peligrosos no hay ningún policía patrullando de noche, lo que es negado por el gobierno local a cargo del moderado Alberto Ruiz Gallardón (PP). Más allá del debate, la Comunidad de Madrid (la capital y alrededores) prevé 5.500 incorporaciones a las fuerzas de seguridad del distrito hacia 2007 para afrontar la crisis. A fines de 2003 había instaladas 870.000 alarmas en España, y tomando la tasa de crecimiento, hacia diciembre próximo el número alcanzará un millón de dispositivos conectados con la policía. El problema, entre otros, es que estas alarmas generan 98% de avisos de emergencia que terminan siendo infundados, pero la policía está obligada por ley a atender todos los pedidos de auxilio, y aunque se repitan tres veces en el mismo día producto de una alarma defectuosa, tal como indicó la prensa local recientemente. En 2003, las fuerzas de seguridad respondieron a 1.000.040 llamadas de emergencia, de las cuales menos de 2% resultó ser cierto, según Pedro Pacheco, asesor del Sindicato Unificado de Policía.
La evolución de la criminalidad aumenta a una tasa de 5% anual, y según el sindicato policial, sólo durante el gobierno de José María Aznar entre 1996 y 2004, el crecimiento fue de 30%. Para mayor preocupación de las autoridades, palabras como «secuestros relámpago» (o exprés) comenzaron a ser familiares en ciudades del Mediterráneo, y se teme que el tema llegue a afectar al turismo que aportan especialmente alemanes e ingleses.
Dejá tu comentario