Gonaives, Haití - La desesperación por lograr agua y alimentos, y la desolación por los familiares perdidos a causa del devastador huracán Jeanne se combinan en estos días con la desorganización, el desgobierno y la corrupción que dificulta la llegada de ayudas internacionales a la región de Gonaives, norte de Haití. El último balance indicó que los muertos a raíz de la tormenta del fin de semana son 1.105, y los desaparecidos, 1.250. La Cruz Roja sólo pudo hacer llegar 70 toneladas de alimentos, a todas luces insuficientes ante el drama que viven los 100.000 habitantes de la región.
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